lunes, mayo 25, 2009
viernes, enero 09, 2009
Textos que no son obras
Acerca de Dramaturgias
Por Luciana Espinosa, para No Retornable
El teatro, en tanto fenómeno teatral o “verdad-teatro”, es irreductible a su propio texto a la vez que lo supone. La forma-teatro en su versión escrita se presenta ella misma siempre incompleta, faltante respecto del momento crucial que lo acaba en su propia definición: el momento -fugaz y eterno- en que se encuentran series diversas, público y actores, mediando un escenario y el telón como firma del pacto de ficción. Desde esta afirmación es fácil percibir una cierta “dificultad” que emerge, tan sólo, en el momento de leer los textos teatrales -textos que no son las obras- y que corroboran su falta estructural, la falta del momento de la representación en escena, aunque desde su reverso, sea ello mismo lo que constituye su peculiar encanto: la lectura que busca recomponer el acontecimiento negado.
En este sentido, la antología teatral Dramaturgias nos presenta siete ocasiones de invención, siete versiones distintas de lo imaginario, siete artistas, siete mujeres, en última instancia, siete posibles obras teatrales cuyo “hilo común” sólo surge de un forzamiento, del obcecado deseo de profundizar las coincidencias allí donde comienzan a esbozarse afinidades. Si bien es cierto que por lo menos se deja plantear la pregunta (que se explicita en el breve pero contundente prólogo que realiza Mariana Obersztern) acerca de si lo que se va a leer es propio de un subgénero (el teatro de mujeres) o una mera compilación de creaciones teatrales contemporáneas sin más, nada hay en el texto que nos lleve a perseverar en la primera alternativa. El libro parece sustraerse cómodamente a los intentos de buscar “lo común” para reunificar sus textos y por el contrario, despliega su verdadera riqueza en tanto permite el despunte de la peculiaridad propia de cada obra.
Ahora bien, no podemos dejar de mencionar tampoco que las dramaturgas de la compilación son jóvenes argentinas cuyas edades oscilan en un pequeño rango que va desde los veintitrés hasta los treinta y cinco años, y que han sido muy afines en sus formaciones profesionales, las cuales parecen trazar una extraña línea de puntos que acaba dibujando un círculo que deja a los mismos individuos en su interior.
Completo acá.
lunes, noviembre 03, 2008
El arca de las dramaturgas
Por Alfredo Torchelli
[vía El Arca digital]
Desde el prólogo de esta oportuna y muy bien presentada antología nos alertan con una observación extraña. “Yo creo que no existe el teatro de mujeres como un subgénero”, nos dice la autora del prólogo, Mariana Obersztern. Se trata de siete trabajos de siete autoras teatrales y se quiera o no, se pueda leer como subgénero o no, es teatro escrito por mujeres. Si esto los diferencia del teatro escrito por hombres, es otra cuestión a ser revisada. Otro si digo: en verdad no se trata de obras de teatro sino de textos teatrales, equívoco común heredado del mal uso del término “dramaturgia” el cual significa: “concepción escénica para la representación de un hecho dramático”. El texto es casi siempre anterior y una parte de la dramaturgia propiamente dicha. Con su lectura no se completa la concepción de la obra. Pero se avanza en ella.
Son siete jóvenes mujeres (una de 35 años, dos de 32, una de 31, una de 29, una de 27 y una de 23). Muy jóvenes. Todos los textos son cortos, bien escritos, buscando romper con la tradición naturalista, además son todas actrices, la mayoría directoras de sus obras, muchas docentes de teatro, todas premiadas en concursos importantes, todas habiendo estrenado teatro e incursionando en TV y cine. Un grupo singular y muy rico. El lenguaje utilizado es surrealista, y simbólico, haciendo gala de una contagiosa ganas de bucear en nuevas fronteras, sin abandonar el humor y la frescura. (Se adivina un innegable aire Harold Pinteriano). Claro, naturalmente se corre siempre el riesgo de caer en exageraciones o situaciones disparatadas. Pero no debe interesar tanto, en esta etapa, en la cual es importante valorizar, la valentía, la libertad, la búsqueda aunque sea desmesurada, porque están abriendo caminos. Ellas son: Lola Arias, Mariana Chaud, Julieta De Simone, Laura Fernández, Agustina Gatto, Agustina Muñoz y Romina Paula. Las esperaremos atentamente.
martes, octubre 14, 2008
Dramaturgias en Bazar
Por Andrés Gallina
¿Cómo pasar de la voz escrita a los cuerpos? ¿Cómo activar desde la escritura la potencia de las cosas? El lector de textos dramáticos asiste a un acto incompleto y lo redefine a su modo: insiste en encontrar los signos que exceden al texto. El riesgo parece estar ahí: negado el acontecimiento teatral, el aura, el lector juega a rehacer la experiencia perdida.
La antología Dramaturgias, prologada por Mariana Obersztern, reúne siete piezas escritas por siete mujeres. Siete piezas singulares, que pueden dialogar entre sí, pero que juegan un juego propio, con sus propias reglas. Hay algo, sin embargo, que parece hacer posible la convivencia: frente a un teatro despojado, que se saca de encima el relato, estos textos recuperan la anécdota, el argumento, el contenido como forma.
Completo en Bazar Americano
martes, septiembre 23, 2008
Una aguda mirada generacional
Por Celia Dosio [vía diario Perfil]
En el prólogo de Dramaturgias, Mariana Obersztern se plantea el interrogante: ¿existe una especifidad en la escritura teatral femenina? Rápidamente responde que no, “no existe un teatro de mujeres como no existe un teatro de hombres”. Basta echar un breve vistazo a este libro para acordar con la prologuista, no se reconoce –y es uno de los grandes atractivos de esta antología- un recorte temático o estilístico que remita a “lo femenino” u otro constructo parecido.
La sobriedad de la edición y lo acertado de la selección de las autoras no termina de expresarse en el título. ¿A qué se refieren con “dramaturgias”, así, en plural? ¿No se trata de siete autoras que comparten una manera de entender el teatro, de escribirlo, de actuarlo? En las fichas técnicas y datos biográficos incluidos al final del libro, se pueden reconocer las coincidencias, los recorridos afines, la recurrencia a los mismos nombres, los mismos circuitos, los mismos maestros. Mariana Chaud, Lola Arias y Romina Paula trabajan con los mismos actores. Julieta De Simone codirigió la obra de Laura Fernández y ambas fueron compañeras de Agustina Gatto en el teatro Apacheta. De manera que el título termina pareciendo una tibia apertura de paraguas, innecesaria ante la contundencia de los textos.
A pesar de ser muy jóvenes, las autoras ya cuentan con una reconocida carrera. Son actrices y directoras y oportunamente supieron recibir sendos premios. Cinco de las siete obras que integran la antología han sido estrenadas. Todas dirigidas por las autoras, salvo Cebo y El calor del cuerpo que todavía no subieron a escena.
Ahora bien, si no se observa una problematización de “lo femenino”, sí podemos reconocer la afinidad generacional que se imprime como un sello propio de la antología. A la contingencia de haber nacido mujer en Argentina a fines de la década del 70, se suma el haberse dedicado al teatro. Y, a pesar de ser propuestas muy distintas ( del pesimismo futurista de Lola Arias a la relectura de la Orestíada de Agustina Gatto; el minimalismo intimista de Romina Paula y el desborde ácido de Laura Fernández; la desproligidad melancólica de Agustina Muñoz y la precisión desbordada de Mariana Chaud), no por eso dejamos de reconocer, en este recorte, siempre tan arbitrario como acertado, una aguda y distintiva mirada generacional.
martes, agosto 12, 2008
jueves, abril 10, 2008
Terranova dixit
“Entropía tiene tendencia a publicar una literatura aburrida y ligeramente onanista.”
(Habría dicho el compilador de Buenos Aires/ Escala 1:1, aquí.)
miércoles, enero 23, 2008
jueves, diciembre 27, 2007
Quintín en Buenos Aires
La penúltima antología
Sobre Buenos Aires/ Escala 1:1
por Quintín
No termino de reseñar una antología de jóvenes escritores argentinos, que ya hay otras en las librerías. De hecho, esta apareció hace varios meses y ahora ya hay un segundo tomo de la colección que se inició con En celo. Algún escritor terminará publicando una antología de sus cuentos aparecidos en otras antologías. O, siguiendo la sucesión lógica de los acontecimientos, otro escritor publicará un libro de cuentos con el título: “¡Joya. Nunca antologado!”.
Lo primero que hay que decir de la edición de Entropía es que es linda, de un formato chico y elegante, con una tapa atractiva. Después del carnaval de La joven guardia y de la grosería de En celo, es reconfortante que la antología sea sobria, tenga aspecto de buen libro y no de alguna otra cosa con connotaciones juvenilistas. Lo segundo que hay que decir es que el prólogo de Juan Terranova es bueno y no sólo por lo breve. Con cierta distancia y cierto humor, nos advierte que esta gente ha llegado con el serio propósito de quedarse. Y, por último, como para marcar un contraste con los viejos (y jóvenes) carcamanes de la literatura, nos recuerda que la mayoría de los antologados tiene un blog (aunque con adecuada prudencia agrega que no sabe muy bien qué puede significar eso).
[Sigue en la Lectora.]
miércoles, diciembre 19, 2007
Ojos nuevos para la literatura
[sobre Buenos Aires/ Escala 1:1, por Nicolás Raúl Correa, vía No Retornable]
Primero: Una antología que da cuenta de la mayor parte de los barrios de Buenos Aires es, efectivamente, un mapa que construye un recorrido y una multiplicidad de experiencias. Eso es la presente obra. Un compilado homogéneo que realiza el trabajo unánime de revitalizar la literatura. Y desde allí hacemos pie sobre la nueva escritura emergente que viene levantando polvo. Pero no es sólo eso. Es más.
Si avanzamos, parcialmente, desde la construcción de los personajes que plantea La calle de los maniquíes de Federico Levín, veremos que, casi como un calco, las experiencias se repetirán hasta el final de la antología, aunque con las sorpresas necesarias que puede darnos Oliverio Coelho en “Diario de Boedo”, o “Animetal” de Leonardo Oyola y hacia el final “Walter y el perro dos narices” de Juan Incardona. El resto de las obras cumplen y trazan la misma línea: Personajes que describen puntos y referencias a lugares ejemplares de Buenos Aires como Palermo, o Parque Patricios o Retiro, que en sí mismos son bastante meritorios por su tradición, para elevar al creador. Por eso he dicho que revitaliza la literatura, ese es el trabajo de estos jóvenes escritores, darle un nuevo sentido a lo cotidiano y a su vez, fuerza a nuevas generaciones. Lavarle la cara al entramado de historias que golpean lo cotidiano y habitual, despejar el campo para volver a barajar las posiciones de la realidad de los escritores.
Segundo: “First the First” diría Animetal. Lógicamente, es inevitable pensar que una antología supone riesgos inevitables. Riesgos económicos, seguramente. Riesgos de que muchos lectores huyan despavoridos, aunque no es el caso por dos motivos: El primero simplemente, por que no todos los escritores que participan de la obra son desconocidos y segundo, porque la lectura de uno de los cuentos, supone la necesidad de la lectura del próximo (y esto se observa en la calidad de los trabajos) por naturalidad, por sorpresa, por sentido ilativo, por mera curiosidad. Considerando el riesgo que supone realizar una antología, destacamos que esta viene a reivindicar el pensamiento que supone dicha recopilación y es en la unidad temática que propone, donde gana crédito. No se pierden los nombres porque sin ir más lejos, la temática misma, los ata a un recuerdo, a un barrio. Buenos Aires/ Escala 1:1, gana en todo el sentido de la palabra, porque aprovecha el total de sus páginas para resemantizar el recorrido de las maquinas, de los colectivos, ese recorrido que todos hacemos a diario o hicimos: Los barrios. No hay perdida.
Entrando en la cueva donde moran los textos que pronto añadiremos a nuestro inconsciente, cuando al pasar por Jean Jaures y Corrientes o por el Bajo Flores recordemos ese nombre que va a titilar y nos traiga a cuento una historia joven, de un joven escritor. Entrando en esa cueva, donde Leonardo Oyola nos recibe con “Animetal”, nos recibe y no deja que confundamos un Japonés con un koreano, porque es bien Koreano, allí el sentido de pertenencia es tan grande como la antología misma. El saber y la experiencia de los personajes llevan de la mano entre la realidad del barrio, entre las verdades que encierran los paraguayos y las otras vicisitudes de una noche cualquiera. Pero la pertenencia es insalvable. “Híbrida” dirán, porque el personaje es un Koreano, “No” podemos responder, porque lo que se renueva y resuelve es toda una imagen y una geografía.
Y una geografía es la que dará Oliverio Coelho en las andanzas por Boedo y la construcción que realizará en cada bar donde deposite su presencia. Porque en cada lugar donde se detiene esparce las entrañas de su ser y allí queda el creador. Es el autor que merodea las calles y con cierta nostalgia revive, a modo de diario personal, las hazañas de un andar lleno de vida. Es la nueva ciudad la que se descubre, la mítica que va a dar cuenta de sus rarezas y novedades.
Entonces, como una ráfaga, “La traición de Calubio” de Maximiliano Tomas, recordará las traiciones más añejas, más esperanzadoras, más redentoras. Es la traición de un hombre y de un problema que parece no tener solución pero encuentra su salida, indefectiblemente, en el áspero cruce con la memoria. Es la fuerza de lo impensable ante la humanidad de la inocencia, del joven que confía y muchas veces no premedita.
Tercero: Eso es nuestra antología Buenos Aires/ Escala 1:1. Los barrios por sus escritores, un acerbo de jóvenes promesas (y presentes realidades) que avanzan sobre un campo ya construido, ya prestablecido y quizá algo añejo, que pide a gritos se devuelva su inocente mirada. La lectura de la obra nos presta sus ojos nuevos y nos recuerda las sensaciones que se pueden tener, las nuevas miradas de nuestra geografía y de nuestra literatura.
Entonces, cuando lleguemos al final de las líneas, cada personaje tiene una historia real que quedará inmortalizada en los anales de un barrio, de unos nombres que se mezclarán para dar cuenta de una época y de que algo naciente se venía dando, algo que hoy, es presente. El escritor que es personaje y que es un barrio.
Cuarto: Una antología. Un barrio único. Ojos nuevos para la literatura.
jueves, diciembre 06, 2007
I used to love her...
Este sábado, 20 hs., penúltima función de Cien pedacitos de mi arenero, de Laura Fernández (en breve por Entropía).
En Apacheta, Pasco 623.
Vayan y desborden las instalaciones.
viernes, noviembre 30, 2007
De la saga trágica
Esta noche, después de la entrega del Premio Indio Rico, no dejen de acudir masivamente a la última función de Ifigenia en, de Agustina Gatto. Es a las 22:30, en El Excéntrico de la 18, Lerma 420.
viernes, noviembre 23, 2007
Drim tim
Laura Fernández
Mariana Chaud
Romina Paula
Julieta De Simone
Lola Arias
Agustina Gatto
Agustina Muñoz
(Muy pronto, en Entropía.)
lunes, noviembre 19, 2007
miércoles, noviembre 14, 2007
Ciudad oculta
[vía "Caras y Caretas", por Raúl Arcomano]
Una excusa para reconfigurar y reinterpretar la ciudad. Generar nuevas miradas a partir de un deambular flaneur. Literatura con el territorio urbano de telón: cuentos, apuntes, diarios personales. Todo eso es Buenos Aires/ Escala 1:1, una antología de jóvenes escritores, nacidos entre 1968 y 1982 con un reto: escribir y describir 25 de los 48 barrios porteños. Plasmar "breves ficciones que dan cuenta –de forma explícita, oblicua o abstracta– de ciertas particularidades urbanas, demográficas e idiosincráticas", apunta el libro. Que es, en su trazado, "una suerte de catastro de la narrativa argentina actual".
El libro fue editado por Entropía y compilado por el escritor Juan Terranova. El resultado no es una guía turística, pero sí dibuja un mapa "amable y cotidiano" de la diversidad porteña, dice Terranova. ¿Desde qué lugar se narra a Buenos Aires en el libro? "Supongo –responde– que se escribió más cerca de la pulsión arlteana, esa pulsión de caminar la ciudad y vivirla entre sus miserias y sus grandezas, que del espacio mítico borgeano. Hoy la ciudad de Buenos Aires es, al mismo tiempo, un monstruo tentacular y una madre permisiva, que te deja ir y te deja hacer y te recibe cuando volvés lastimado o triunfante."
Continúa por acá, en un escaneo de incómoda lectura (el departamento de tipeo sigue de huelga).
jueves, noviembre 08, 2007
Pinta tu aldea
[por Carolina Sborovsky, vía WickedBA]
Desde hace un tiempo, la nueva generación de narradores denominados por la primera antología que los reunió como “la Joven Guardia” viene demostrando que la ficción porteña se renueva con auspiciosa vitalidad. A partir del suceso de esa primera selección, siguieron varias otras como la femenina Una terraza propia (Norma), la picante En Celo, sobre sexo, editada por Mondadori que acaba de sacar In Fraganti, a partir de resonados casos policiales argentinos. La consigna de Escala 1:1 (Entropía), esta vez, fue contar los barrios de Buenos Aires. Aquí la “Joven Guardia”, ya ampliada, dibuja un mapa literario, una travesía de veinticinco relatos alejados de cualquier guía turística. Fijados con la precisión del cronista atento, cada uno es una muestra de fidelidad a las calles tantas veces recorridas donde conviven la capacidad de observación, la sensibilidad para el ritmo y el desenfado para contar.
Entre toda la paleta, algunos textos son verdaderos hallazgos, como “Eleven”, de Natalia Moret, quien elude tics de chica sexualmente liberada y da una ingeniosa vuelta de tuerca a ese clisé; “Animetal”, el genial cuento en el que Leo Oyola crea un potente voz lumpen (e incluso la parodia) en una helada noche en el Bajo Flores; “Capacidad de adaptación”, un agudísimo micro- memoir de Sonia Budassi; “Autocine” del también actor Mariano Pensotti y “En la santería”, la filosa excursión a la sordidez barrial de Hernán Vanoli. La primera persona y las anécdotas casi mínimas en la mayoría de los relatos da a esta antología un tono bastante íntimo, en algunos casos nostálgico o de reflexión en voz alta que, junto con el estilo llano, directo y el leve cinismo para tratar ciertos temas caracterizan a esta nueva generación. Quizás otros relatos, menos afortunados, vuelvan algo despareja la calidad total de la colección, o de a momentos algunos (pocos) la vuelvan monocorde; sin embargo esa heterogeneidad, creemos, puede ser tomada como parte de la consigna y el riesgo de la antología.
La Buenos Aires que se dibuja es contradictoria, festiva, cruel y bestial. Heterogénea y fascinante, cada relato arma figuras caprichosas en el vertiginoso calidoscopio de nuestra urbe. Como advierte el escritor y compilador Juan Terranova: “Buenos Aires incluye tanques de agua teñidos de óxido, terrazas llenas de macetas, calles bien y mal iluminadas, parques reciclados, avenidas y edificios, personajes excéntricos y para cada uno de sus habitantes, la poética del recorrido privado. Además, sus aldeas, a las que llamamos barrios, generan sus historias y sus formas de desprecio y seducción”.
Completa, acá.
miércoles, noviembre 07, 2007
lunes, noviembre 05, 2007
viernes, noviembre 02, 2007
martes, octubre 23, 2007
Esto no es una presentación
Editorial Entropía y la Fundación Centro de Estudos Brasileiros invitan a
Buenos Aires/ Escala 1:1
en la FUNCEB
Leen Marina Mariasch, Iosi Havilio y Félix Bruzzone
(Entonces: es una lectura, la presentación “oficial” es el mes que viene.)
Jueves 25 de octubre, 19hs.
Esmeralda 969






