
Así, como puesta al descuido un jueves en un blog, esta foto no dice mucho. Pero el asunto es que tanto Agosto como ¿Vos me querés a mí?, las dos novelas de Romina Paula que ha editado esta casa, acaban de atravesar un reciente proceso de reimpresión. La opera prima de la autora nacida en 1979 ya va por su tercera edición. Agosto, recientemente elegida por Ñ como el libro del 2010 en el rubro narrativa, va por su segunda tirada. Bueno, eso.
jueves, febrero 17, 2011
Long sellers
lunes, octubre 27, 2008
jueves, mayo 10, 2007
Paint it black
Con la nueva Heidelberg betatest de nuestros imprenteros de Avellaneda (64 colores simultáneos, ciclotrones sincronizados de doce megaelectrovoltios y un revolucionario sistema de alimentación ozono-friendly en base a teluro empobrecido), logramos ayer, para la tapa del inminente "Mockba", de Diego Muzzio, un negro punzante más oscuro que el desengaño. Vayan reservando sus ejemplares.

jueves, agosto 24, 2006
Pantone 363N
Hoy, a la imprenta, para la puesta en máquina de la tapa de Querida Familia: Tomo 2, como referencia de color llevamos este muñequito Jack de Apu Nahasapeemapeti, por su chaquetita verde.
A Manolo, el imprentero, le pareció que esta vez habíamos ido demasiado lejos.
martes, julio 25, 2006
Tecnología

Creemos que con nuestra nueva impresora a rayo láser tipo Xerox-Xanadú, no necesitaremos nunca más tercerizar los vegetales de los interiores de nuestros libros.
Claro, luego de esta adquisición, JM ya quería comprar una Heidelberg Speedmaster de 6 colores, para poder ser imprentero como Virgina Woolf. Tratamos de disuadirlo diciéndole que, para obtenerla, tendríamos que vender las viviendas de todos nosotros, y de todos nuestros familiares cercanos (y probablemente las de todos ustedes).
Ahora está sin consuelo.
viernes, marzo 31, 2006
Las mejores erratas del mundo

Un error de postscript, un pase magnético, un palo en la veloz rueda productiva; o pura entropía. Entropía de la mala.
¿No sabíamos las fechas de la correspondencia de Puig?
“Mil-nueve-cincuenta y algo hasta, qué sé yo, ponele: mil-nueve-setenta y dos, o sesenta y dos... má‘ sí, dejá, después vemos.”
¿Así opera Entropía?
No, no. Había un ”seis”, dos ”seis”; pero de repente (misterio) había dos signos de interrogación. Y esa pila, recién impresa, de una, dos, tres, cuatro, novecientas tapas, de color y registro perfectos...
“No es posible/ no importa/ esto no está sucediendo;
te guillotinaré/ te emparcharé/ nadie lee las solapas traseras.
Bueno, en fin, no, hay que reimprimir. Ay.
Tenemos que reimprimir esta tapa.”
Seis meses después, sin fallas:
_Todo esto será tuyo
