jueves, diciembre 07, 2006

Incorruptibles

Querida familia: Tomo 2
(por Matías Capelli, para Los Inrockuptibles)

Habrá que esperar todavía algunas décadas para ver en qué forma literaria decantarán los mails guardados en servidores y discos rígidos. Mientras tanto, la de Manuel Puig probablemente sea una de las últimas generaciones de escritores y artistas en dejar, para la curiosidad postmortem, profusos volúmenes de correspondencia hechos -tal y como el género epistolar nos tiene acostumbrados desde hace siglos- de cartas. Cartas de papel teñidas por la incertidumbre de si llegarán o no a destino, de si lo escrito fue y será leído; cartas extraviadas, cartas que se demoran semanas, cartas desde el subte con el pulso "electroshokeado" o en los tiempos muertos en la oficina de Air France en la que Puig trabajó durante su estadía neoyorquina a mediados de los 60. Cartas a los padres escritas en esa verdadera lengua materna que arrastra dichos y palabras, esas que sólo en la familia tienen sentido; pero un fluir, también, que encuentra en ciertos detalles sobre los que vuelve una y otra vez el atajo para no mencionar todo eso de lo que Puig seguramente no hablaba con su querida familia. Cartas (las neoyorquinas) signadas por el frenesí de los viajes gratis y el vértigo de la consagración, tan inminente como esquiva. Ya circulaban originales de la que sería su primera novela, La traición de Rita Hayworth (68), y Puig transcribe comentarios como: "Según Juan Goytisolo mis cosas están a leguas de todo lo escrito en español (contemporáneo). Qué plato." Cartas (las de Río), de principios de los ochenta, después del exilio mejicano, en las que Puig, consagrado y en su mayor momento de reconocimiento, sigue viajando sin parar, ahora invitado por universidades, en giras de promoción, supervisando traducciones y coleccionando videos. Cartas, casi trescientas, en las que "Coco" -más que Puig-, habla y calla con los mismos modales, iluminado por la misma luz que sus personajes.

50 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Inrocuptibles solo nos admite si editamos a Puig? ¿O en el 2007 piensan tener una política más permisiva con el resto de nuestra producción?

De los cantos rodantes ni hablemos, ¿no? Es una causa perdida.

Anónimo dijo...

Soy de la idea de iniciar un ataque a gran escala contra las instalaciones de ese pasquín infame.
Algo que incluya ignominia y demolición.

Anónimo dijo...

¿Tan importante es aparecer en los inrockuptibles? ¿Ahí está la créme?

gz dijo...

Es nuestro grial, nuestro faro del fin del mundo, nuestro santo sepulcro (et caetera, como diría nuestro amigo Byron).

Anónimo dijo...

y, por ahi cuando publiquen màs cosas que valgan la pena, no rejuntes de articulos de link, o primeros libros de jovenes escritores que no tienen mucho que decir.
de todo el catàlogo, el de romina paula es el que mas me gusto, y està bien, es un lindo librito, pero tampoco exageremos ¿no?
sigan asi

Anónimo dijo...

guau, marcela, qué punzante!
para cuándo un blog propio? o ya lo tienes?

y es cierto chicos, quién lee esos magazines pseudoroncancooleros?

Anónimo dijo...

Estamos convencidos que cada uno de los libros que editamos son valiosos. Y es nuestro trabajo lograr que esas obras se encuentren con sus lectores.
Es absurdo decirle a un editor que publique otra cosa si quiere tener mas prensa. La prensa es solo un medio para que los libros que nos interesa publicar se encuentren con los lectores que los aprecien como nosotros los apreciamos.

Anónimo dijo...

Para estar tan poco interesada en esta editorial, la señorita marcela ha leído demasiados de sus títulos. ¿Es librera? ¿Periodista cultural? Porque no creo que los haya comprado. Salvo, claro, que les esté veladamente exigiendo que le devuelvan sus patacones, puesto que no encontró nada interesante, salvo antologías baratas y jóvenes tontines con muy poco para decir. Quizás la señorita marcela tenga buenas propuestas editoriales para ofrecerles (se ve que juna el paño). Cosas con punch, plenas de sentido, capaces de dar vuelta como una media el magro panorama cultural en el que se mueve, a gatas. Ha de sufrir mucho, pobre mujer, leyendo tanta basura.

Anónimo dijo...

Yo leo ese fanzine rocanrollero.
¿Qué problema hay? No me interesa mucho el rock, pero la parte de libros es lo más, es mejor que la de cualquier medio habido y por haber, y la de cine y teatro está bastante bien. Igual sorprende que reseñen tanto libro pago de Viterbo y tanta porquería de Interzona y ahora de Mansalva, y tan poco de Entropía. Gz tiene razón.

Anónimo dijo...

Ay, Marcela, sé que me voy a arrepentir de gastar el teclado en responderle a infradotados como vos, pero, como tus palabras me interpelan, te pido que pases por losestantesvacios.blogspot.com para que veas que, por suerte, no todos piensan como vos (o mejor dicho, algunos piensan. Vos no pensás, debés hablar desde la insatisfacción crónica o el fracaso existencial).

Anónimo dijo...

perdón, donde puse "por suerte" debe leerse "por lógica".

Y no te preocupes, Marcela, los editores siguen así, no hace falta que vos se lo pidas. Ojalá que vos también sigas así.

Vir dijo...

Una opinión desinteresada de lectora imparcial: Las novelas de Romina Paula y de Gonzalo Castro, son de los dos últimos títulos que leí que más me gustaron en bastante tiempo. No se hagan malsangre... Este mundo da para todo.

Anónimo dijo...

antes que nada, mi "sigan así" carecía de toda ironía, me gusta la editorial, además de que las ediciones son lindas, corren un verdadero riesgo al publicar autores promisorios pero que no tienen nombre, abusaron un poco con lo de link (aunque, también, el tipo es con sus textos como esos que usan el calzoncillo de los dos lados). tal vez tu caso, ignacio, en un tiempo hayas afilado un tono y masticado algo para decir, y escribas un muy buen libro.
Interzona, es cierto, a veces publican cualquiera, pero Mansalva sacó lo más parecido a una novela de Link, Segovia de Durand, a Bellatín...

y sí... trabajo en una librería ¿no se nota?

Anónimo dijo...

Che, Marcela, yo sí tengo nombre: me llamo Ignacio Molina.
Y (no queda bien que diga esto) el muy buen libro ya lo escribí, y con un tono afilado. (Vos afilá tu prosa: "tal vez tu caso, ignacio, en un tiempo hayas....". Hay que esforzarse para entenderla)

Y no, la verdad que no se nota mucho que trabajás en una librería.

Anónimo dijo...

"Hay que esforzarse para entenderla"

¿eso acaso es un problema?

Anónimo dijo...

Uy, Gzal, otra que mandó "librito". Pero veo que Molina ya se ocupó del caso por suerte. O "por lógica".

smd dijo...

Una aclaración. Algunos de los escritores del catálogo de Entropía no somos ya tan jóvenes. Augusto Bianco nació en 1942; Raúl Castro, en 1936; y yo, bueno... ya estoy en las últimas.

Anónimo dijo...

la conjura de los necios

Anónimo dijo...

en què librerìa trabajàs marcela¿?
me encantarìa conocerte.

Anónimo dijo...

espiarte un poco

Anónimo dijo...

aguante entropy

Anónimo dijo...

No recule, Marcela. Sea consecuente. O retome la medicación contra la esquizofrenia. Primero los acusa de retardados mentales (por publicar basura desmigajada y rejuntes de papelitos caídos detrás de la alacena), pero luego dice que el "sigan así" no es irónico, que la editorial le gusta. ¿En qué sentido le gusta? ¿Qué le gustan: la croma de tapa, la puesta tipográfica, el marketing inverso de este blog, la foto de solapa de molina? Meta palo y bánquesela, Mariela (no tema el repudio de las groupies de este espacio). Mire por encima de su preclaro hombro y diga, casi en un grito: esta editorial de quinta es un aporte más al vacuo generalizado, al pedestre mundillo de las páginas impresas; es el triunfo definitivo de la contaminante Botnia. Firmado: Marcela la librera del mes de Yenny (que seguramente no para de despachar Barylkos, Jandajasis y ese otro del mago merlín de jota ka rowlings). Si acá lo que hacen falta son críticas, ante tanto beneplácito conceptual y prosperidad financiera.

Anónimo dijo...

me gusta la editorial pero creo que todavía le falta un poco para merecer recibir la atención que reclaman

gz dijo...

Me fui al mar un minuto y todo se desmoronó.
¿Por qué atacan a esta chica Marcela?
¿Por agredir a Link (que tan bien se defiende solo, ignorándonos a todos)? Su ataque englobante a nuestra producción es trivial y nada más: sólo llama la atención y deja en claro que no se puede andar por la vida reclamando espacios. Estoy de acuerdo con eso.

gz dijo...

Y tiene razón con su defensa de Mansalva, a quienes queremos cada vez más, y nos parecen intachables, empezando por el amigo Garamona.

Anónimo dijo...

Joder, que tipo equilibrado.

smd dijo...

C'mon, Gzal. Está claro desde un comienzo que Marcela no es sino otra de sus múltiples fractalidades esquizofacetadas.

Anónimo dijo...

No merecen tanta atención como creen. Encima les cobran a los autores.
Y menos Molina, de quien acabo de leer un cuento muy mediocre on line. Viven en un canelón, ¿ustedes? Si a link lo concoce poca gente fuera de su círculo academico chorro,imaginen al resto.

Anónimo dijo...

Que encantador, este Marcelino.
Bastante articulado, para ser la primera vez que se enfrenta a un teclado de computadora.

Anónimo dijo...

Uy.

Anónimo dijo...

En cuanto VC se entere de que nos acusan de cobrarles a los autores se arma la de sanquintín.

gz dijo...

Cierto. Pero es al revés, Marcelino, les pagamos, a los autores. Muy poco, es verdad, sólo el diez por ciento del precio de tapa, pero bueno, se hace lo que se puede.

gz dijo...

Cada vez que se vende un libro, claro, cosa que no sucede muy a menudo.

Anónimo dijo...

Yo les dije que había que postear toda la contabilidad de la empresa. Desclasificar los documentos del arquivo negro.

Anónimo dijo...

Sos muy ácido Marcelino.
Pero tiene razón Gz. Es más, estoy esperando la primera liquidación para irme a veranear en familia, ya tengo pasajes y hotel reservado.

Por lo demás, si no merezo tanta atención por qué me la das vos?

smd dijo...

Ay, los blogs...

Anónimo dijo...

Ay, los bloggers.

Anónimo dijo...

quente, quente

Anónimo dijo...

"Los editores beben champagne en la calavera de los autores". La frase es de Goethe, hombre al que nunca le faltó el buyón.

"La comunidad de editores es la más miserable y la más denigrada; casi todos son unos pordioseros. Que me citen a doce de los trescientos sesenta existentes que tengan dos trajes y yo me encargo de demostrar que hay cuatro de esa docena cuya riqueza no tiene ninguna relación con la venta de libros". El comentario es de Diderot, editor carenciado.

La discusión es vieja.

Lord Byron.

Anónimo dijo...

Querido Byron, un dia nos sugiere implementar el plagio al reves, al siguiente propone comprar nuestra editorial y ahora, que estamos susceptibles por la calumnia mas aberrante, nos insta a distraernos con discusiones bizantinas. Que vamos a hacer con usted?

Anónimo dijo...

Contratarlo?

Anónimo dijo...

molina, te quise tener paciencia, pero la verdad es que sos un cebatido, bajate del pony souvenir de La Falda en el que cabalgás como un Güemes en tu estante vacío

Anónimo dijo...

garamona sin duda es intachable, pregunten por las librerias de palermo

Anónimo dijo...

marcela atiende la librería de garamona?

Anónimo dijo...

punto para marcela.

Anónimo dijo...

VC, todo el ciclo del libro está viciado. Partiendo del peón del obraje madederero que tala el árbol para fabricar papel, hasta el atizador de la quema a donde van a parar los ejemplares de saldo. Cierre los ojos, ahora imagine el día a día del librero. Avance un poco más. Ahora imagine el día a día de un despachante de libros que si le preguntaran "¿Tiene algún volumen de Horacio Quiroga?" diría, fija la mirada en el computador, "Cómo se escribe el apellido" (así, ni siquiera en tono de pregunta). VC, o retiene la fantasmagórica visión en su memoria, y por tanto usted se vuelve colosal en su indiferencia por el mundo, o más de una vez le entrarán ganas de balearse en un rincón.
Lord Byron

Anónimo dijo...

queridos entrópicos, urgente un nuevo post para que no nos trague el gran calamar blanco.

Anónimo dijo...

Habra que procurar entonces templar el espiritu y ejercitar la paciencia. Pero volverse colosal en la indiferencia, no se, no creo... De todas formas recibir una nueva tirada, constatar que los libros quedaron tan bellos como los imaginamos, entregarselos en mano al escritor y partir raudos hacia las librerias, son placeres que tienen la capacidad de alejarnos del rincon.
No todo es negro, querido amigo. Diciembre, por ejemplo, si las luces de la imprenta no engañan a nuestro diseñador, va a ser rojo marlboro.

Anónimo dijo...

Lord Byron, y quizás no lo sabe (como la rosa que da el perfume, exétera), obra milagros con sus sofismas: arranca a VC de su cono del silencio. Intervenir en las Bodas de Canaan no fue menos complejo para el hijo de nazareth.

Anónimo dijo...

Souvenir de Sierra de la Ventana, en todo caso, no de La Falda.