Anticipándonos a la inminente segunda edición de ¿Vos me querés a mí?, de Romina Paula...
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[El placer no es una variable, por Alejandro Soifer para "Alrededores"]
La época de la abulia existencial tiene diversos epígonos y ha encontrado en cierta literatura de nuestros días, una encarnación proliferante.
Puede pensarse una trama que entrelaza la estética del Nuevo Cine Argentino con la de algunos de los escritores nóveles que empiezan a ver la luz de la existencia por mano de algunas editoriales que están apostando a esta literatura fresca.
En ese sentido, la Editorial Entropía lleva la delantera en cuanto a preciosas publicaciones de interesantes nuevas promesas del campo literario y de la estética de existencias abúlicas.
La editorial pareciera estar encarando la edición de sus libros siguiendo la regla del “secreto del éxito” de toda pequeña editorial: publicar para determinada pequeña porción de mercado que las grandes editoriales descuidan. Lo que se llama “el nicho editorial”.
Entropía por su parte, pareciera haber encontrado su nicho en lo que podría llamarse “la efervescencia de Puán”: la construcción de lo cool y lo integrado que es ser de Letras en este momento o ser del palo de Letras (basta recorrer los centenares de blogs e intervenciones en blogs de satélites de la carrera, los encuentros de estudiantes de letras, los ciclos de lecturas de narrativa y poesía que se expanden por cuanto antro haya en la ciudad, la importancia de las nuevas revistas literarias de Letras y las intervenciones mediáticas de gente de letras que adquirió, con el Caso DiNucci del verano 2007 su momento de mayor exposición).
“El mundo como supermercado” es el inteligente título (no así tanto el libro) que le puso Michel Houellebecq a una colección suya de artículos de revistas. En momentos en que es clara la forma en que los ciudadanos somos tratados como consumidores a los que se nos intenta vender cualquier cosa como se intentaría vender jabón en polvo, también hay una literatura que puede ser de consumo masivo pero que al mismo tiempo, está contaminada de guiños formales, estructurales y de contenido que harían sonreír de satisfacción a cualquier estudiante que haya aprobado Teoría y Análisis Literario I.
“¿Vos me querés a mí?”, primera novela de Romina Paula se inserta en ese preciso espacio.
La novela toca varios tópicos de la insatisfacción juvenil y en su apuesta por una retórica ampulosa y vacía, desarrolla su problemática: la duda.
Enunciada desde el título, la duda es duda de todo: los valores familiares, el amor, la verdad, la sexualidad, las fantasías, la normalidad, la muerte y el psicoanálisis.
Para leer el resto del texto, pulse aquí.
jueves, octubre 04, 2007
Paula 2.0
martes, octubre 02, 2007
lunes, octubre 01, 2007
Micronesia
[Microrrelato publicado en Perfil por nuestro escritor en boga, SMD]
Estoicismo para lactantes
Por supuesto que yo también tuve padres, niño. Y que mis padres tuvieron padres. ¿Qué más quieres saber? Ya te lo he dicho. Éramos multitud. Estábamos aquí desde siempre; teníamos un linaje más antiguo que la hierba. Vestíamos pieles de bestias rastreras. Desollábamos serpientes y cubríamos nuestras vergüenzas con angostas escamas. Y pasábamos frío. No creas, niño, que no pasábamos frío. Sufríamos los inviernos y nuestra gente era diezmada por el viento del Norte. ¿Qué me puedes decir tú? ¿Te gustan tus estufas, tus bufanditas? Nosotros moríamos en los brazos de cualquiera, sobre la nieve. Metíamos los pies entre las vísceras de los cadáveres tibios. Encendíamos fogones con los bosques y asesinábamos por dormir junto a las brasas.
¿Te preguntas, niño, por qué Dios nos daba la espalda? Pues no había un Dios magnánimo. Más bien, criaturas caprichosas que hacían sus cosas sin meditar. Una lloraba y hacía llover, otra eructaba desde el Sur y traía la primavera. Ahora le llaman animismo, niño. Pero, qué podrías saber tú de animismo, si te despiertas cada mañana y te acercan calostro caliente a la cuna.
¿Quieres saber si teníamos un rey? Claro que sí, muchos. Nerón, se llamaba el mejor. Era imponente. Entraba a palacio entonando la lira y todos callaban. Nos dejó tan joven... Dicen que incendió Roma. ¡Falso! El hombre estaba en Anzio, ajeno de todo, concupiscente con las Camenas. Dicen que mató a su madre. Puede ser. Que mató a su hermanastro. Pareciera que sí. Que instigó la muerte de su tutor. Seguro, cualquiera hubiese hecho lo mismo.
Es que tú no conociste a Séneca. Intrigante, jactancioso, indolente. Todavía lo recuerdo, niño. Llega el centurión y le anuncia: Nerón quiere que te mates. Séneca como si nada. Se mete en la tina y se corta las venas. Pero la sangre apenas mana; es un hilito viscoso y morado que ensucia su brazo izquierdo. Pasa el tiempo y el militar se impacienta: Señor, ¿podría hendirse el puñal detrás de los tobillos? Sí, claro, y se tajea de nuevo. Percibe, con decepción, que cada diástole apenas impulsa la sangre. Con dos cortes más podremos sortear esta demora, ministro. No hay problema, responde el viejo y se hiere detrás de las rodillas. Pero no hay caso: la hemorragia no mata.
Al centurión se le hace tarde. Se le ocurre decapitar al anciano; lo sugiere. Pero Séneca quiere cumplir con precisión las órdenes de su entenado. Exige a su médico que prepare un poco de cicuta. Toma un primer trago y espera. Tráiganme otro, pide al rato. Apura una segunda dosis. Nada. Sigue divagando: “Lo importante es no oponer resistencia cuando se aproxima lo inevitable”, dice a sus hijas. También adoctrina a su mujer: “Has nacido mortal. Has parido mortales. Debes pensar en todo. Esperarlo todo”.
Finalmente, propone una solución. Llévenme a los baños, reclama. Y que me cubra el vapor. El vapor lo cubre y, entonces sí, niño, Séneca se desvanece en el aire.
Ahí están. Nerón y Séneca: mis hermanos. ¿Qué más quieres? ¿Te intriga saber si teníamos contacto con los muertos? ¿Ansías saber de dónde vinimos? Pues a mí no se me antoja contártelo ahora. Quédate con esto. Y cada vez que te compren guantes de lana, cada vez que te pongan la camperita impermeable, acuérdate de Séneca, niño felón. De Séneca y de su máxima: “Nadie nace impunemente”.
viernes, septiembre 28, 2007
Conozca el interior
El próximo fin de semana largo: ni Cataratas ni Calamuchita, ni Punta Tombo ni Tafí del Valle. La opción es una sola: Pringles, provincia de Buenos Aires.
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JORNADAS PREPARATORIAS
PRIMER CERTAMEN REGIONAL DE DECLAMADORAS DE POESIA-2008
PROGRAMA:
Viernes 12 de octubre de 2007:
- "Poesía, ritmo y oralidad", taller a cargo de Daniel Link.
- "VOZ ALTA Poesía, oralidad y declamación", conferencia a cargo de Jorge Monteleone.
- "Cabaret literario", performance a cargo de la poeta Gaby Bejerman.
Sábado 13 de octubre de 2007:
- "Declamación y disciplinamiento de la voz: la enseñanza de la lengua en la Argentina del aluvión inmigratorio", conferencia a cargo de María Celia Vázquez.
- "Voz y memoria", taller interactivo a cargo de Teresa Arijón.
- "Cierre de las Jornadas Preparatorias", a cargo de Arturo Carrera.
- "Caravana de las declamadoras", puesta en escena de Vivi Tellas.
Las actividades con certificados de asistencia requieren inscripción previa. Cupos limitados. Inscripción gratuita.
Por e-mail a jornadas@estacionpringles.org.ar
jueves, septiembre 27, 2007
miércoles, septiembre 26, 2007
Último tren a Pringles
Narrador bonaerense, el 30 de septiembre cierra Indio Rico. Corre a la estafeta postal más cercana. Gracias y suerte.
martes, septiembre 25, 2007
Otro durísimo revés
[Buenos Aires/ Escala 1:1, vía la Fundación Iracundos los Niños]
(...) Como es de esperar, el resultado es relativo, con algunos cuentos muy logrados, otros simpáticos y algunos que son definitivamente un asco. Los más, para hacer honor a la verdad, son un asco, y probablemente una de las cosas divertidas de estas recopilaciones generacionales es que le permitirán al escritor longevo observar cuántos de estos escritores alcanza producir un texto medianamente atendible y cuántos se pierden en la furia y el ruido de la industria cultural.
Más bilis, por aquí.
lunes, septiembre 24, 2007
viernes, septiembre 21, 2007
Un chino en bicicleta
Tal es el título de la novela con la que nuestro traductor estrella, Ariel Magnus, acaba de obtener el Premio La otra orilla 2007, de manos de nuestro jurado estrella César Aira, y el escritor colombiano Santiago Gamboa y la española Nuria Amat. Todo esto sucedió en Cali, Colombia, algo así como ayer.
(Edita Norma, y el premio en metálico son treinta mil dollars, caramba.)
jueves, septiembre 20, 2007
Pero, Mairal...
Acá Pedro Mairal dice que dudó y dudó acerca de su texto para nuestra antología. Que reescribió dos cuentos que no lo convencieron.
Finalmente no nos envió ninguno.
Ahora se lamenta un poco, él (y nosotros):
“Recién ahora me doy cuenta de que quizá podría haber mandado esto que copio más abajo, sobre las idas a Constitución con Cucurto, y haber hecho ese enroque: Cucurto en Barrio Norte y yo en Constitución...”
martes, septiembre 18, 2007
lunes, septiembre 17, 2007
De la heptalogía
Mañana y pasado, a las 19 hs., en el CCC, "La paranoia", de Rafael Spregelburd (autor también de Bizarra, de próxima aparición por Entropía).
viernes, septiembre 14, 2007
Entropía: ahora en tres tamaños
jueves, septiembre 13, 2007
Oferta por tiempo limitado
Narrador bonarense, que no te tiente el oropel del Malba, ni el pasaje en business por Air Madrid.
La opción es Indio Rico. Sin contubernios de preselección. Leen todo y dan su veredicto: Alan Pauls, César Aira, Daniel Link.
Convoca: Asociación Estación Pringles, presidida por Arturo Carrera. Nosotros publicamos al ganador.
Todavía hay tiempo: cierra el 30 de septiembre.
Las bases están acá.
miércoles, septiembre 12, 2007
The Man Comes Around
Costó, pero aquí está: este domingo, por primera y única vez en el año, Sebastián Martínez Daniell, nuestro novelista más esquivo, accede a compartir sus textos en una lectura pública.
La cita es en Casa Brandon (Luis M. Drago 236), a las 18:00.
También participan: Claudia Feld, Alejandra Laurencich, Guillermo Martínez y Ana María Shúa.
Todo coordinado por Elsa Drucaroff.
martes, septiembre 11, 2007
lunes, septiembre 10, 2007
Highlights
[La Boca / "Quinquela", por Iosi Havilio, de Buenos Aires/Escala 1:1.]
1.
Alberto, el encargado de mi edificio, dice que en el ´89, cuando lo echaron del ministerio, le agarró tanta bronca contra el gobierno que decidió entrar a robar al museo. Me lo dice en la terraza, mientras cuelgo la ropa, un domingo de mucho calor. Vení, dice y me hace señas con la mano para que lo siga. Ves, dice, subimos por ahí atrás, por el patio de la escuela. Nos trepamos al muro ese, pasamos del otro lado, y caímos justo en el primer piso del museo. De acá no se ve, dice. Fue con el ex-cuñado, que es un degenerado. ¿Y qué se llevaron? Dos cuadros, uno para cada uno. Él se quería llevar todo lo que había, las sillas, la mesa, el piano, es un falopero. Vuelvo a colgar la ropa que queda y Alberto me sigue, me da detalles. Dice que se llevaron los cuadros con marco y todo y que salieron por adelante. Quién se iba a fijar, esa época era un quilombo, me explica. ¿Y qué hicieron con los cuadros? Los tengo en el sótano, abandonados. A mi cuñado no volví a verlo más, vive para la droga. Si querés, me dice Alberto, un día de éstos bajamos y te los muestro. ¿Vos entendés un poco, no?, dice y me da una palmada en el hombro con la mano bien abierta. Está contento. Cuando llego a casa, con la película que me acaba de contar Alberto en la cabeza, abro la ventana y me asomo para ver el frente del museo. Está recién pintado.
2.
Otro día, el mismo verano, saliendo de casa. Alberto, parado en el escalón más alto de la entrada del edificio, me da un codazo y señala con el mentón a dos chicas que pasan caminando del otro lado de la calle, por la ribera. Son dos chicas del barrio que me parece haber visto, en el supermercado chino, o en el playón ensayando con la murga. Usan unos tops mínimos que les aprietan las tetas tanto que parecen crecer a cada paso. Una es rubia y la otra morocha. La rubia lleva unas calzas rojas y la morocha una minifalda igual a una vincha. Alberto, sin mirarme, con la boca abierta, cierra el puño de la mano derecha, dobla el brazo y hace tres o cuatro movimientos frenéticos. Que dan miedo. Les doy, me dice al oído. Y a mí me sale sonreír y mover la cabeza como un caballo manso. ¿A las dos? Alberto se ríe como un perro. Yo le sigo la corriente: ¿Pero cuántos años tienen, trece, catorce? Él se lleva el dedo índice a la boca como las enfermeras en los pósters. Me agarra del brazo y me lleva hacia él. Les doy en el sótano, me dice otra vez al oído, vienen solas, y cuando se van me dejan guita. Me suelta y yo repito la última frase: ¿Te dejan guita? Sí, dice, diez, veinte mangos.
3.
Afuera sopla un viento muy frío y arremolinado que en otras partes de la ciudad no se siente. Llamo el ascensor. Alberto aparece de golpe, viene del sótano. Te acordás de los cuadros que te dije, bueno, estuve pensando, tengo algo para proponerte, un negocio. Vos que conocés gente que pinta, no querés ver si le interesan a alguien, yo qué sé, quizás aparece un tipo, un tipo de confianza, que no pregunte mucho, y se lo tirás así, a la pasada, le decís que vos no tenés nada que ver, que son de un amigo, de un conocido, que a vos te los ofrecieron, pero que no te interesa, y si el tipo agarra, vamos mitad y mitad, yo tengo auto, se los puedo llevar a la casa. ¿Qué decís? ¿Cuánto pueden valer? ¿Te animás? Puede ser, dejame ver, le digo y me apuro en cerrar la puerta del ascensor. La idea me deja perplejo. Cuánto pueden valer, veinte, treinta, digamos diez mil porque al fin y al cabo son robados, y eso un marchand o un coleccionista tiene que saberlo. Diez cada uno, diez para mí, diez para él. Si se vende uno solo, cinco y cinco, tampoco está mal. Levanto los ojos y me sorprendo en el espejo del ascensor, con el ceño fruncido, haciendo cálculos.
Completo, acá.
viernes, septiembre 07, 2007
Stats
LOS QUE COMPRARON OBRAS DE DIEGO MUZZIO TAMBIEN COMPRARON:
Hay que Sonreir, Luisa Valenzuela
Fotocopias, John Berger
En Tinieblas, Leon Bloy
Sobre las Propiedades del Retrato Fotografico, John Berger
Open Door, Luisa Valenzuela
LOS QUE COMPRARON MOCKBA TAMBIEN COMPRARON:
Carta Abierta sobre la Intolerancia, Roberto Gargarella
Contra Ratzinger, Anonimo
Cosa de Negros, Washington Cucurto
Cria de Asesinos, Andres Rivera
En Tinieblas, Leon Bloy
jueves, septiembre 06, 2007
¿Sabemos más que un chico de quinto grado?
miércoles, septiembre 05, 2007
Precios bajos, todos los días. Siempre.
Otras antologías:
"En celo" (Mondadori): $34.-
"La joven guardia" (Norma): $31.-
"Una terraza propia" (Norma): $31.-
Antologías de Entropía:
"Buenos Aires/ Escala 1:1": $29.-
martes, septiembre 04, 2007
Cómo estar solo
[Los estantes vacíos, por Alejandro Soifer vía El interpretador]
¿Cómo escribir sobre un libro del que ya se ha dicho tanto? Intentémoslo.
Tenemos entonces, quince relatos agrupados en un libro con ciertas continuidades temáticas y argumentales tanto como formales y de procedimiento.
Podría establecerse como plano de lo narrado el espacio y el tipo de personajes que se repiten en los relatos. Tenemos hombres y mujeres de entre 20 y 30 años, de clase media – media baja (en esa franja difícil de clasificar que algunos han llamado La generación del milqui: mil quinientos pesos de sueldo que obligan a la vida gasolera y el alquiler y los gastos compartidos con otro; compañero de cuarto o pareja) que intentan vivir y sobrevivir a la vida en la época del ningún- ismo.
Establecer que hay una repetición de arquetipo de personaje que se reproduce a lo largo de los quince cuentos es un mecanismo crítico productivo porque permite hablar del desplazamiento de personajes y situaciones como una constante en la construcción del libro. Una idea básica se desliza: no importa el personaje, importa la situación. Los personajes entran en un juego de enroques permanentes, un desplazamiento que sigue la línea de toque de de significantes vacíos. Como si de jugar el Juego de la mancha se tratase, un nombre propio que representa a un personaje en un cuento le pasa la mancha o el significado a otro personaje, otro significante, en otro cuento, permaneciendo ese significado inmutado en el traspaso. No hay una delimitación de los personajes tal que permita el juego de las diferencias sino que hay un montón de nombres propios actuando como marca y posibilidad de encadenamiento, deslizamiento del significado (ese condensado que incluye situaciones y escenarios similares en desplazamiento a lo largo de los cuentos) de cuento en cuento, de personaje en personaje (lo que es lo mismo en este caso, de nombre propio en nombre propio) lo que lleva a pensar una categoría excesiva pero posible y esclarecedora: un Archipersonaje como presencia previa, como personaje que deviene personaje encarnado en los nombres propios que saturan los relatos.
Sigue, bastante, por acá.
lunes, septiembre 03, 2007
viernes, agosto 31, 2007
jueves, agosto 30, 2007
lunes, agosto 27, 2007
Talking' Bout A Revolution
[Literatura y mercado, vía Rufián Melancólico]
(...) Esas apuestas cortoplacistas de la ganancia inmediata llevan indefectiblemente a la pérdida: pérdida de lectores, pérdida de posibilidades con libros editados que terminan en saldo porque nadie se siente motivado a apostar por un escritor joven argentino.
Lo más irónico es que la literatura argentina contemporánea queda relegada al lugar de lo no-mainstream y se genera un nicho de mercado que es el que está sabiendo aprovechar la revolución llamada Editorial Entropía.
Entropía publica algunos de los mejores libros de literatura argentina contemporánea, apuesta a la calidad, el diseño, el precio, la selección y los nombres poco difundidos. Y gana.
¿Gana dónde? Gana en ese nicho de mercado que somos nosotros: lectores obstinados, estudiantes de humanidades, apostadores a una nueva narrativa, gente que ha logrado superar sus prejuicios (hasta hace un año y pico sólo leía literatura francesa y norteamericana), intelectualoides de blog, gente que asiste a lecturas, etc.
Todo, acá.
jueves, agosto 23, 2007
Mártires
[microrrelato de Iosi Havilio, publicado en Perfil]
Muy temprano, demasiado, un estruendo de trompetas, bombos y platillos, irrumpe en el supermercado chino de Olavarría y Martín Rodríguez. Un sonido explosivo que intento esquivar como si viniera seguido de un golpe o de esquirlas. Los chinos también se sorprenden. Incluso alguno se anima a dejar su puesto en la caja para dar unos saltitos hasta la vereda. Para ver qué hay. Me apuro en comprar lo que vine a buscar: pan, café, manteca, detergente y algo de fruta. En la caja, para ir desasnándome, le pregunto al chino adolescente qué pasa afuera. El chino me sonríe, y con una mano toca una trompeta imaginaria. Salgo y lo que se ve en la esquina, a unos treinta metros, delante de la iglesia, es lo más parecido a una película sobre la mafia. Un película de época y de bajo presupuesto. Una celebración.
La calle está cortada por un autobomba. La banda, integrada por hombres uniformados, igual a carteros antiguos, con boinas y atriles portátiles, no para de tocar. Son músicos octogenarios que inflan los cachetes, le pegan al parche, o hacen chocar los platillos con una parsimonia asombrosa. El repertorio se compone de cinco o seis canzonettas y un par de arias que se repiten aleatoriamente con intervalos de cinco segundos entre una y otra. A parte de la banda, están los fieles que serán en total unos cincuenta, mayoría de mujeres mayores y chicos chicos, y el público en general, que pasa ocasionalmente por la esquina, una esquina inevitable un domingo por la mañana. Ahora que levanto la vista veo un pasacalle en la entrada de la iglesia que lo explica todo: “Santa Molfetta Virgen de los Mártires”. De pronto, se abren las puertas de la iglesia y los fieles al unísono agitan pañuelos blancos para saludar a la figura de la virgen que sale en andas sostenida por cuatro curitas jóvenes. Tarde me doy cuenta de que estoy en la zona acordonada. En medio de la procesión, entre la virgen y la banda. Y tengo que ponerme a caminar para que no me atropellen. Alguien que no se deja ver nos conduce con un megáfono y va marcando el recorrido. Vamos por Olavarría, cruzamos Brown y después Necochea. La virgen me lleva hasta la plaza Solís, la de las historias macabras. La plaza de todos los dealers. Donde se consigue la droga más barata del mundo. Bordeamos la plaza y pasamos delante de la villa con vista al río. La villa chica, la villita. Delante nuestro, debajo de los puentes, por encima de la villa, el horizonte. Y la mecha encendida de los destiladeros del doke en lo otra punta. No se sabe por qué, por momentos, la banda deja de tocar y sin aviso, con vehemencia, vuelve con todo. En una especie de corral, al frente de una de las casetas de la villa, un cerdo gordo, a punto de reventar, rasca la tierra. Y no sé si no me mira. Nos acercamos al río y un barco de prefectura que echa vapor nos espera haciendo sonar su sirena. La virgen se embarca y los que nos quedamos en tierra firme la saludamos con una mano en alto. Con o sin pañuelo. Después, todos se empiezan a besar, algunos, emocionados, lagrimean. Me llega el turno. Dejo las bolsas del supermercado en el piso y me entrego al ritual. Un chico de unos quince años, bien morocho, las cejas tupidas, la frente brillante, peinado para atrás con mucho gel, se acerca para darme la mano y un beso en la mejilla. No sé por qué me nace abrazarlo. Fuerte, con ganas. Y por un instante, apenas, apoyo mi cabeza sobre su hombro. Tatuado en el cuello, un pequeño dragón escupe fuego cerca de mis ojos.
jueves, agosto 16, 2007
miércoles, agosto 15, 2007
Más ruido
Sigue en cartel –luego de seis meses– “Algo de ruido hace”, la obra de nuestra novelista Romina Paula (ahora, además, integrando la programación local del Festival Internacional de Teatro de Buenos Aires).
Todos los miércoles (¡hoy es miércoles!) a las 21hs, en el Espacio Callejón.
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Clarin dijo esto:
“...Esta es la segunda obra de Romina Paula (28), que está a cargo de la dirección y la dramaturgia, pero además tiene el don del diálogo gracias a un oído absoluto para recrear situaciones orales y verosímiles.
El living de antes y la situación conversacional -tan afín al universo de Manuel Puig-, así como los silencios y la ingravidez de los varones, rápidamente atrapan el interés del espectador. Esteban Lamothe (Nacho) y Esteban Bigliardi (Colo) tienen algo más que un nombre en común. Simplemente hay que ver esas caras y esa gestualidad casi involuntaria, que bien les hubiera permitido ser estrellas del cine mudo...”
viernes, agosto 10, 2007
El contorno del deseo
[Microrrelato de Raúl Castro, publicado en el cultural de Perfil]
Cae, golpeando en las salientes, fragmentándose en infinitas partículas tremulantes, hasta sumergirse en sí mismo estrepitosamente, él.
Recoge unas palabras cercanas; mesa, vaso, ralladuras en la tabla de pino, algunas iniciales cuneiformes bajo la luz oblicua de la ventana; ve el viento en las hojas de la vereda y danza sin moverse, él.
–Sería mejor que no viniese –piensa–. Sería mejor.
Se amarilla con la tarde, se otoña, se envina mientras espera, él.
Si viniese tendría un vestido ligeramente verde, muy liviano, casi como dar vuelta la esquina, ella. Y frío. Porque refrescó.
Pero ya no tiene ganas de abrigar. Prefiere simplemente desear su ir llegando, el de ella. Imaginarla crecer desde la esquina, su pelo suelto, su andar viniendo.
Hay poca gente en la calle. Los coches pasan encerrados en su aire.
La vereda se pierde en la línea de fuga y el círculo rojo del vino va rodando por baldosas de vainilla su reflejo en el vidrio plano de la ventana.
No pasa casi nada, pero anochece.
Paga su vino, deja unas monedas sobre la tabla y se va caminando por donde esperó verla venir. Por donde ella vino muchas veces cuando era posible su llegada.
Atrás de sus pasos los árboles de la calle y las casas se disuelven.
A la vuelta de la esquina comienza el desierto. Una llanura de sal sin límites donde caminar o no caminar es casi lo mismo, salvo eso de mover las piernas. Pero la llanura no es de sal ni de arena, es un desierto de nada.
Se piensa un nombre: Juan.
Juan camina por un desierto de nada, pero puede nombrarse. Puede gritar su nombre. Eso sí, no hay eco. Todavía no llegó el momento de inventarlo.
Puede inventar el agua que es insípida, incolora e inodora, pero no tiene sed.
Si Juan tuviese sed, habría manantial y correría un río por el desierto.
Tiene dos materiales para hacer el mundo: la memoria y la imaginación. Le faltan ganas.
Prescindiendo de las ganas de Juan la nada se vuelve arena por propia voluntad. Una arena muy fina y blanca.
Mientras Juan deja correr la arena entre sus dedos, piensa que si no actúa todo volverá a ser como era, porque “lo mismo” quiere ser.
Detrás del horizonte, el humo negro de la vida flota sobre el contorno azul de la ciudad.
Si la imaginación está hecha del material de los recuerdos, piensa Juan, ¿por qué no pensar lo mismo?
Entonces piensa el bar con la ventana, y la vereda con baldosas de vainilla por donde ella, ahora sí, puede llegar.
Pasan los mismos coches y vuelven a pasar. Las mismas hojas vuelven a caer, la misma mujer del perro negro se detiene en el mismo árbol. Una película sin fin como las que se veían en las viejas máquinas a manivela de los parques de diversión.
Juan piensa sólo un fragmento de tiempo y ahora está cómodo en el retorno de lo mismo. Se recuesta en la góndola de una vieja calesita.
Todavía no está decidido a pensar su llegada, la de ella. No está preparado para verla dar vuelta la esquina y venir por la vereda de baldosas de vainilla, con su paso de encontrarse, pensando en él, ella, balanceando el encuentro con su andar vestido tan liviano a pesar del otoño.
jueves, agosto 09, 2007
El lenguaje de lo imposible
[texto de José María Brindisi, leído durante la presentación de Mockba]
Hace algunas semanas, a partir de los relatos de Mockba, se me ocurría pensar que, a su modo, Muzzio había revitalizado, y por qué no redefinido, aunque con apabullante clasicismo, los términos en que debíamos hablar del género fantástico en la Argentina de estos años. El género fantástico es, se sabe, el género por excelencia, porque trabaja más que ningún otro con la sugestión y con lo ambiguo; y en aquel entonces, cuando me tocó pensar y escribir sobre Mockba –y me disculpo por lo autorreferencial, pero apenas trato de ser coherente-, proponía leer estos relatos en el lenguaje de lo imposible: lo imposible, claro está, entendido como contracara de la medianía, de lo cotidiano, de lo previsible y, mucho más allá, de lo que nos es dado comprender o asimilar. Lo imposible es, también, la muerte, que aquí más que un imán se parece a un secreto, y que como tal debe ser guardado, e incluso negado.
Pero la muerte no sólo es, en este caso, el fin de todo, y sólo a veces es el comienzo de algo. Es más bien un rumor, y al mismo tiempo un meridiano; es el fatum, la fatalidad del destino, sólo que es un destino omnipresente, un destino que asfixia, que lo devora todo, un tatuaje, un mapa sin contornos ni nombres propios. Lo imposible es, en Muzzio, una utopía horrorosa: sus personajes transitan la vida como sombras, como un recuerdo de lo que nunca han sido. De vez en cuando deciden inmolarse: entre la pena y la nada, algunos eligen –fatídicamente- la pena, cuando su única salvación está en no hacerse notar y esperar, con mansedumbre, la muerte. Otros, en cambio, no tienen elección: son muertos vivos, y el horror en ellos es la posibilidad de que los arranquen de esa letanía, que vislumbren cualquier tipo de esperanza.
En su extensión total, aquí.
miércoles, agosto 08, 2007
Agenden
Talando Árboles
Una discusión sobre la situación de la literatura argentina y la industria editorial.
Cuatro jornadas de debate sobre la actualidad de los libros, las editoriales, las librerías, el periodismo cultural, los autores y los lectores. De la crisis a la explosión de las editoriales independientes, de las grandes editoriales a los suplementos culturales.
Durante agosto y septiembre Interzona Editora y Boutique del Libro Palermo Viejo organizan un ciclo de charlas con editores, libreros, periodistas y escritores orientadas a los interesados en los diversos aspectos del libro y su actualidad. Los encuentros se realizarán cada quince días, los días miércoles a las 19 hs en Boutique del Libro Palermo Viejo, Thames 1672.
PROGRAMACIÓN:
/ AGOSTO
• Miércoles 15 de agosto, 19 hs
Editoriales grandes y chicas.
Editoriales independientes y grupos: ¿Competidoras o complementarias?
¿Qué convierte a una editorial en independiente?
¿Las editoriales más chicas se encasillan?
¿Es el lugar que les dejan o el que eligen?
El rol de los editores. Los autores: ¿cómo eligen dónde publicar?
Relación con los mercados exteriores. Traducciones. Importaciones y exportaciones.
Ediciones pagas, concursos, criterios de selección y exclusión. Políticas editoriales.
Vínculos con librerías, con la academia y con los medios.
Participan:
* Alberto Díaz, editor (Emecé y Seix Barral, Grupo Editorial Planeta)
* Adriana Hidalgo / Fabián Lebenglik, editora (Adriana Hidalgo)
* Valeria Castro, editora (Entropía)
* Juan José Becerra, escritor
Coordina: Gabriela Adamo
La programación completa, por acá.
martes, agosto 07, 2007
¡Editores independientes, uníos!
Declaración internacional de los editores independientes, por la protección y la promoción de la bibliodiversidad:
Preámbulo
El papel de los editores independientes, como actores esenciales de la difusión de ideas, de la construcción del ser humano, se encuentra hoy gravemente amenazado en el mundo entero. La bibliodiversidad –la diversidad cultural en relación al libro– corre peligro.
Los editores independientes padecen intensamente los efectos de la globalización económica, que favorece la concentración financiera de este sector, dominado hoy por grandes grupos que poseen los recursos económicos, los medios de comunicación y mecanismos de difusión. La uniformización de los contenidos está en marcha.
La lógica puramente financiera empuja el mundo editorial hacia una mercantilización incompatible con la creación y la difusión de bienes culturales. A pesar de ello el libro debería ser un bien público.
Frente a estas amenazas, nosotros, 75 editores independientes de más de 45 países –entre los cuales hay representantes de colectivos que agrupan en total más de 465 editoriales– reunidos en París, en la Biblioteca Nacional de Francia, del 1º al 4 de julio de 2007 en el Congreso internacional de la edición independiente, reafirmamos nuestra determinación de resistir y actuar unidos.
Todo, todo: por acá.
lunes, agosto 06, 2007
Entre el sugerir y el mostrar
[reseña de Opendoor, por Solana Schvartzman, vía no-retornable]
Al leer Opendoor, la ópera prima de Iosi Havilio, en seguida me vinieron a la mente las siguientes palabras de Eduardo Grüner: “Si hay un imperativo ético para la poesía y el arte (…) es la de no dejar de buscar esa representación… pero guardarse muy bien de encontrarla. Es la reivindicación simultánea del anhelo y la imposibilidad: y ya sabemos muy bien lo que nos advirtió Freud sobre la satisfacción del Deseo: que es siniestra.”
En Opendoor conviven dos sensaciones distintas. Por un lado la sensación de una búsqueda siempre frustrada: montones de enigmas no resueltos, empezando por la voz de una protagonista que no tiene nombre y que se nos presenta más como configurada por los hechos que como propietaria de su accidentado andar. Por otro lado, y en paralelo, nos encontramos con la sensación de que la novela mete el dedo en la llaga, muestra en forma siniestra lo que a veces parecería mejor no ver: el modo en que un cuerpo suicida cae al suelo, el rostro de un cadáver, el beso entre dos hermanos.
Todo en texto, acá.
viernes, agosto 03, 2007
jueves, agosto 02, 2007
¿Valdrá la pena?
¿Servirá para algo? ¿Se venderán más libros?
¿Algún autor de la casa está particularmente interesado? ¿Alguno se ofrece como caso testigo? ¿Molina, Havilio, Muzzio, Link?
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Opción Libros lanza su quinta convocatoria.
El objetivo de este programa de Fomento a la Diversidad Bibliográfica es auspiciar y difundir la tarea de las pequeñas y medianas editoriales, facilitando la llegada y promoción de sus títulos en las librerías adheridas.
Las bases completas, acá.
miércoles, agosto 01, 2007
martes, julio 31, 2007
lunes, julio 30, 2007
Generación 00, del intimismo al blog
[vía Clarín]
Joven Guardia, Generación 00 o Nuevos Narradores Argentinos, son algunas de las etiquetas que se utilizan para nombrar a los creadores nacidos en la década del 70 que hoy construyen su espacio dentro de la escena literaria. Una de sus principales señas de identidad es que, a diferencia de generaciones anteriores, tienen un desarrollado sentido de manada: impulsan encuentros de lectura y mantienen un contacto casi compulsivo a través de blogs.
Quizás sean estos elementos los que expliquen que las editoriales suelan publicar sus relatos en forma de antologías. Primero fue La Joven Guardia (Norma, 2005), que va por su tercera edición. Allí estaban reunidos muchos de los autores sub-35, desde los "afamados" (Cucurto o Pedro Mairal) hasta los casi desconocidos (Gisela Antonuccio, Oliverio Coelho y Germán Maggiore).
Acaba de publicarse En celo (Mondadori), donde varios de estos autores escriben sobre sexo, y dentro de poco será el turno de Buenos Aires Escala 1:1 (Entropía), que reúne textos sobre los barrios porteños. En noviembre, el fenómeno se verá reforzado con la llegada de una nueva antología sobre casos policiales.
"Hasta ahora, la relación entre los escritores y las editoriales era individual. En nuestro caso, ese vínculo funciona de una manera más comunitaria y autogestiva", explica Maximiliano Tomas, antólogo de La Joven Guardia. "Además, los integrantes de esta nueva generación no tenemos problemas en convivir dentro un mismo proyecto", agrega Diego Grillo Trubba, responsable de En celo. "No existen esos prejuicios personales o estéticos comunes entre los escritores".
Despojadas de los valores políticos de sus padres, las obras de estos nuevos narradores muestran predilección por los universos íntimos. Los grandes temas históricos, sociales o culturales aparecen casi siempre como música de fondo de relatos personales, en el borde de lo autobiográfico. Mucho más importante es la presencia de elementos de la cultura contemporánea como la televisión, los viajes y la angustia urbana. "No somos la generación de la dictadura, ni la de Malvinas. Fuimos los tipos que nos formamos bajo el menemismo, con el desempleo masivo, el acceso inmediato a la información y la posibilidad de salir a conocer el mundo", sostiene Tomas. Gisela Antonuccio, una de las mujeres del grupo, suma otra idea: "Yo creo que todo relato es político de alguna manera, pero en nuestro caso la política atraviesa lo literario de una forma mucho más individual que colectiva. Quizás es una literatura menos militante, donde las tomas de postura suelen ser personales".
La Joven Guardia presume de ser el primer libro argentino leído y criticado en Internet. Esa es otra marca de esta generación: la pasión por la cultura digital, principalmente por los blogs. La mayoría tiene uno y lo utilizan tanto para construir y difundir sus obras como para relacionarse. "Durante los últimos años, a partir de los blogs se ha conformado una especie de comunidad alternativa de autores y editores", afirma Juan Manuel Nadalini, de la editorial Entropía. "En esas comunidades circulan y se debaten las nuevas obras de la narrativa argentina y muchas editoriales independientes, como la nuestra o Tamarisco, se nutren de los autores que circulan por blogs".
Los referentes literarios de la Generación 00 son tan variados que es inútil buscar un denominador común que pueda dar idea de una estética compartida. Los une, eso sí, una mirada respetuosa y tolerante sobre los exponentes de la generación anterior como Rodrigo Fresán, Juan Forn o Pablo De Santis. "Muchos nos hemos formado en talleres dictados por escritores apenas más grandes que nosotros, y por eso creo que no hay demasiadas rupturas ni rebeldías", reflexiona Antonuccio. Un poco más picante, Juan Terranova, impulsor de la antología Buenos Aires Escala 1:1, dispara: "En la década del 70, Manuel Puig sacaba una novela y la leían todas las lectoras de Para Ti; vendía miles de ejemplares. Desde hace mucho que eso no ocurre con los escritores argentinos de ficción. ¿Qué sentido tiene, entonces, cargar contra autores de otras generaciones a los que casi nadie lee?"
Para cerrar, Tomas reflexiona: "Los escritores de los 80 escribían contra Borges, contra Cortázar, contra Sábato. A nosotros esos autores ya nos quedan a 30 años de distancia, no hay necesidad de rebelarse contra ellos. Para bien o para mal, nosotros no matamos a ningún padre".
viernes, julio 27, 2007
jueves, julio 26, 2007
Pequeñas muertes
por Fernanda Nicolini, para la revista Llegás
Se sabe: la muerte y el sexo son los dos grandes núcleos que estructuran la psiquis humana, los que moldean o alteran conductas, los que paralizan o arrojan a la acción. Y por eso suelen convertirse en obsesiones temáticas. Diego Muzzio (Buenos Aires, 1969, con tres libros de poemas publicados y uno de relatos para chicos) escribe doce cuentos atravesados por la muerte y es conciente del riesgo que conlleva lanzarse hacia Un Gran Tema. No es casual que uno de sus personajes diga : “Morand hizo un comentario (…) que derivó en un lamentable debate sobre el misterio de la muerte y el más allá, un diálogo plagado de lugares comunes con ribetes trascendentales y metafísicos”. Porque precisamente en estos relatos la muerte no se presenta como idea trascendental ni como materia elegíaca, sino que aparece –y se la nombra- como un elemento concreto que empuja a través de cosas, sujetos, recuerdos, supersticiones y sucesos insólitos, cada una de las historias que salen a la superficie.
Y a pesar de que proliferan los cementerios, las enfermedades, los sepultureros y las lápidas, en cada relato se construye un universo propio, diferente. Desde la procesión de un apestado durante los años de la fiebre amarilla, inhumadores que nunca se acostumbran al momento de la cremación, un grupo de rateros que debe robar un cadáver por encargo, un sacerdote que se va derrumbando con cada misa de entierro, un apostador que se aprovecha de la superstición ajena para recuperar su plata y un elefante que se siente convocado por un muerto obeso, hasta adolescentes que ensayan Antígona y un taxista fabulador con pretenciones de escritor. Personajes de todo tipo, escenarios disímiles.
Quizás en este afán de diferenciar las atmósferas y de variar la voz narrativa, por momentos lo menos logrado sea el registro. Con una escritura extremadamente correcta –a veces en exceso, como si la literatura “pop” de los últimos años hubiera pasado desapercibida para el autor-, ciertas voces carecen de verosimilitud en sus discursos. Sucede especialmente cuando intenta reproducir el habla popular (el operario que inhuma cuerpos en “Albino”) o machaca las limitaciones linguísticas de ciertos personajes (los rateros en “Posibles nombres para un perro”). La solidez descansa, entonces, más en la trama que en los tímidos riesgos estilísticos.
Un punto interesante es la lateralidad del contexto social, contexto que nunca se presenta de manera frontal –algunos cuentos casi no tienen marcas temporales- pero que al lector se le va revelando en pequeños detalles que en algunos casos se vuelven clave: sucede en “El cementerio central”, último cuento del libro, donde la muerte, aquí sí, se vuelve materia de reflexión a través del delirio de un arquitecto obsesionado con erradicar los cementerios de las ciudades y centralizarlos en algún lugar de la Patagonia, y se entrelaza con la desaparición de personas durante la última dictadura militar. “Nadie puede pensar en la muerte durante tanto tiempo impunemente”, escribe el personaje, frase que se resignifica a la luz del marco histórico.
Sin duda, el título Mockba resulta acertado: nombre del cuento más extenso e inquietante de la serie, es la historia del empleado de un cementerio que encuentra una lápida con su nombre. Luego conocerá a las hijas de su homónimo muerto, mellizas comunistas fanatizadas con Lenin, y formará con ellas un trío de amor a la par que se desencadenará en él una estremecedora nostalgia por un lugar nunca conocido: Mockba, que en ruso significa Moscú. Para él Mockba es sinónimo de cementerio, pero a la vez un sitio anhelado. Es en este cuento donde se ve cómo la obsesión temática opera como pulsión: la muerte se vuelve parte del deseo, da vida y sentido a los personajes, para cerrar un círculo perfecto.
miércoles, julio 25, 2007
viernes, julio 20, 2007
Contratapa
En su doble compromiso con el territorio y la narrativa, los relatos que integran Buenos Aires/ Escala 1:1 proponen la yuxtaposición de dos cartografías complementarias: aquella que busca representar un espacio y aquella que deriva en la invención de una literatura. El plano formal ofrece un recorrido geográfico por las calles de Buenos Aires, una travesía por sus barrios; o, si se prefiere, un dispositivo textual para reconfigurar el modo de interpretar una ciudad. Cuentos, apuntes, diarios personales: breves ficciones que dan cuenta –de forma explícita, oblicua o incluso decididamente abstracta– de ciertas particularidades urbanas, demográficas e idiosincrásicas.
De manera simultánea, Buenos Aires/ Escala 1:1 va trazando una suerte de catastro de la narrativa argentina actual. Aunque es posible encontrar tradiciones, confluencias y discordancias en las piezas reunidas en esta antología, tanto en los estilos como en los abordajes, todos sus autores tienen –al menos– una similitud: nacieron después de 1968 y forman parte de una generación que ha comenzado a intervenir prolíficamente en el presente de las letras locales. Los mapas que resultan de estos relevamientos son, por supuesto, insuficientes. Felizmente, también son exhaustivos y reveladores.
jueves, julio 19, 2007
Pan, amor y ketamina
[reseña de Opendoor, de Iosi Havilio, vía "Los asesinos tímidos". Nuestros Data Entry siguen de paro: clickeen y lean.]
miércoles, julio 18, 2007
martes, julio 17, 2007
Amor, etcétera
[dijo Matías Capelli, en el último número de Inrocks, hablando de la trilogía de Lola Arias ("Striptease", "Sueño con revólver" y "El amor es un francotirador")...]
(...) Y ésa no será la única mutación que experimentará la trilogía: el mes que viene, el sello Entropía la editará en formato libro. Arias: “Las obras fueron escritas como un texto independiente de la puesta; no son guiones, son literatura. Es como si estuviera publicando una novela; la diferencia es que además la represento... Lo literario en teatro es un problema cuando es retórico, el virtuosismo de la palabra vuelto pura pretensión. Cuando el autor te dice: ‘Mirá esta frase’. Creo que mi búsqueda es poética, pero en el sentido de que busca asociaciones extrañas y pone en juego la gramática. El teatro es acción, música e imágenes, pero también literatura, aunque los literatos desprecien a los dramaturgos”.
(...)
Casi en simultáneo, Entropía promete seguir expendiendo su catálogo de dramaturgia y además de la monumental edición del teatro completo de Manuel Puig, publicará una antología de dramaturgas, entre las que se cuentan, además de Arias con su obra Poses para dormir, Mariana Chaud con Sigo mintiendo, Agustina Muñoz con El calor del cuerpo y Agustina Gatto con Ifigenia en. Un gesto que no hace más que confirmar el buen momento del género no sólo en el campo de la escritura, sino también en el de la dirección y la puesta en escena. Sobre todo, teniendo en cuenta la presencia mayoritariamente masculina al frente de la renovación del teatro local en los noventa.
jueves, julio 12, 2007
The long and winding road
[bonita reseña de Mockba, por José María Brindisi, para Inrockuptibles.]
Si es cierto que vivimos en el universo de lo posible, habrá que pensar estos relatos de Diego Muzzio situándolos en el territorio fangoso y lacerante de lo imposible: la muerte es ese imán contra el que chocan todos los actos, todos los pensamientos, cualquier escapatoria, como si giraran a su alrededor atraídos por su perverso eco. La muerte se intuye, llega, se torna omnipresente, o peor: se lleva todo como si no hubiese habido nada. Así, dentro y fuera de los cementerios –pero nunca demasiado lejos–, los doce textos que componen "Mockba" desdibujan el fluir de lo cotidiano para convertirlo en un largo y sinuoso camino. Acaso porque su origen, o más precisamente su lengua madre, es la poesía, la escritura de Muzzio posee una economía infrecuente; lo que no le quita espesura, ni mucho menos. Por el contrario, ya sea en el relato fantástico (“Mockba”), a través de la parodia (“El Cementerio Central”, de neto corte borgeano), el realismo puro (“El correo del zar”) o la fábula histórica (“La soledad de los animales”, tal vez el mejor cuento del libro), sus personajes parecen replegarse con una intensidad asfixiante, como absorbidos por su destino. De un clasicismo depurado, casi translúcido, cada uno de estos relatos establece innumerables lazos con la tradición (Di Benedetto, Quiroga, London, Kafka y Borges), y sin embargo poseen en su totalidad un hallazgo, entre otros, que no le deben a nadie: la resolución de cada argumento decanta sin estridencias, suerte de coda o fade out que hace que cada historia se entrelace con la siguiente para dejarnos, al fin, un tanto vacíos, o bastante desnudos, o más bien algo indefensos. Si, como se dijo, es cierto que la literatura coquetea con lo imposible, la eficacia narrativa de Muzzio se sitúa en el extremo opuesto y tan sólo nos recuerda una frase que, no por remanida, es menos sabia: lo importante es no morir.
miércoles, julio 11, 2007
Déjame que te cuente, limeña
De paso por Perú (¿turismo?, ¿trabajo? lo ignoramos), Graciela Goldchluk –flamante Directora del Departamento de Letras de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP– dio una entrevista para el Dominical de El Comercio. Le preguntaron si...
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Usted ha publicado Querida familia, que recoge en dos tomos la correspondencia de Manuel Puig. ¿A qué años corresponden estas cartas? ¿Cuáles eran las preocupaciones más comunes en Puig? ¿Puede rastrearse alguna filiación política?
Manuel Puig sale del puerto de Buenos Aires en 1956 para estudiar cine en Italia. Desde Montevideo manda la primera carta a su familia. Durante los seis años que estuvo en Europa envió una o dos cartas semanales en las que cuenta cómo se va convirtiendo de futuro director de cine en guionista y luego en novelista. En 1963 pasa por Buenos Aires rumbo a Nueva York, donde se instala en un puesto de Air France que le dejaba tiempo para escribir y ver películas viejas, una pasión que redescubre en esa ciudad. Desde Roma, París, Londres, Coco (como firma todas las cartas) cuenta las novedades en cine y teatro, igual sucede en Nueva York o Brasil. Faltan las cartas escritas entre setiembre de 1973 y fines de 1979, la época más dura de su exilio, pero aunque la familia no recuerda haber roto ninguna carta, era muy probable que se destruyeran inmediatamente después de su lectura, por temor a que encontraran al remitente.
En cuanto a su filiación política, él odiaba los autoritarismos. Fue muy amigo de Néstor Almendros, que apoyó la revolución cubana en un comienzo y luego huyó despavorido. Puig era muy crítico con el proceso cubano, pero nunca quiso declarar en contra porque conocía demasiado bien a quienes estaban del otro lado. Detestaba también el stalinismo, por la falta de libertades individuales, pero tenía muchos amigos en la izquierda. Estaba en contra de Perón, pero en México cultivó la amistad de muchos peronistas exiliados. En las cartas se ve el pavor que le dan los militares. En esos años escribe Un espía en mi corazón, comedia musical donde Margaret Thacher es un robot inventado por los nazis y enviado al futuro para arruinar a su más acendrada enemiga: Inglaterra.
La nota completa, acá.
martes, julio 10, 2007
Lugar común, la muerte
[Sobre "Mockba", por Juan Pablo Bertazza para "RadarLibros"]
Esa cantera de nuevas propuestas literarias en que se convirtió la editorial Entropía publicó Mockba, el primer libro de relatos de Diego Muzzio (1969). Lo primero que llama la atención es que la temática fúnebre de esta obra no coincide con los antecedentes literarios del autor: varios premios en poesía y una colección de cuentos infantiles. No obstante, si uno escarba un poco —haciendo honor a la clave tanática trabajada por Muzzio— enseguida descubre que esos antecedentes aportan lo suyo al libro, ya que estos doce relatos, pese a ser tremendamente directos, se las ingenian para repercutir en la emoción del lector y cuentan con una gran virtud de la literatura infantil: logran la ansiedad de saber cómo sigue cada historia. En ese aspecto, el relato más adictivo es el que, además de darle título a la obra, retoma el clásico tópico del doble, el cual —vaya a saber por qué— tiene mucho que ver con la muerte.
Al fin de cuentas, el gran acierto de Mockba —título que, pese a su significado, alude también a la parca— es haber elegido una temática que rompe fronteras y genera suma atracción tanto en modernos como en posmodernos. Aunque es verdad que estos cuentos que reúnen, entre otros, a un albino sepulturero medio necrofílico, un sedentario que encima vive frente a un cementerio y un sacerdote boxeador que evita los lugares comunes en los sermones de los entierros, más que hablar de la muerte, hablan de los numerosos vínculos tragicómicos que pueden darse entre la vida y la muerte, esos vínculos que despiertan a veces las risas nerviosas en los velorios y que, como decía Gabriel García Márquez, generan el impulso de mirar el reloj.
viernes, julio 06, 2007
La Olivetti blindada
[Sobre "Hidrografía doméstica", via Navelius]
Gonzalo Castro, Buenos Aires 1972.
Es un hallazgo, escritor con ideas propias y espléndidamente relatadas.
Habitualmente las reseñas de los editores son obvias y fanfarronas.
No es el caso.
Texto con sutilezas impresionistas, que toma como punto de partida un universo cotidiano y lo transforma en una serie de paisajes nuevos, de hermosos y desconcertantes micromundos.
Reza en la reseña. También dice: " ...va mas allá de una novela de iniciación...".
Castro es un escritor culto. Con delicadeza estética.
Casi plástica.
Posiblemente explorador borgiano.
En la tapa, un niño (-tal ves el mismo autor-) navegando en el fondo de su casa, en una embarcación ideal.
Edición bella y sobria de Entropía. "Cuidada", dicen los constructores de la industria.
Sumergirse en la lectura de -Hidrografía doméstica-, entretiene
aún, al lector recién iniciado.
jueves, julio 05, 2007
Profetas en tierra propia
Resultados tardíos de nuestra intervención en la trigésimo tercera Feria del Libro de Buenos Aires...
Ejemplares enviados: qué más da.
Ejemplares vendidos: cero.
Huelga decir que no tuvimos un stand propio, sino que nuestros libros fueron administrados (magníficamente) por la gente de Prometeo.
miércoles, julio 04, 2007
¿Qué se puede hacer, salvo ir al teatro?
lunes, julio 02, 2007
viernes, junio 29, 2007
Manuel Puig: Historias, divas y boleros
Trasgresor, devoto del cruce entre lo popular y lo culto, amante del cine y un apasionado de la literatura, Manuel Puig fue una de las figuras principales y más controvertidas de la narrativa nacional. Cuestionado en la Argentina, con sus primeras novelas –La traición de Rita Hayworth y Boquitas Pintadas– obtuvo un pronto reconocimiento en el exterior.
Esta biografía repasa la vida y la obra de este escritor que incorporó el habla de su pueblo y que dejó títulos claves para la historia de las letras.
Rodado en Buenos Aires y General Villegas, pueblo natal del escritor, el documental cuenta con entrevistas exclusivas a su hermano, Carlos Puig, a amigos del escritor, como Tununa Mercado y Marcela López Rey, a quienes llevaron las novelas de Puig al cine y al teatro –Raúl de la Torre y Osvaldo Tesser –, a vecinos de Villegas y a críticos literarios (Graciela Goldchluk, Alberto Giordano y Ariel Schettini) que analizan las particularidades de la literatura de Puig. Asimismo, a lo largo de la biografía se podrán ver fragmentos del escritor en 1973 y 1993 en los que repasa su vida y su obra.
"Manuel Puig. Historias, divas y boleros" se emitirá por Canal á los siguientes días y horarios:
Lunes 2 de julio a las 04.00, 10.00, 15.00 y 20.00 hs
Sábado 7 de julio 04.00 y 23.00 hs
Domingo 8 de julio 11 hs
Lunes 23 de julio a las 04.00, 10.00, 15.00 y 20.00 hs
Sábado 28 de julio 04.00 y 23.00 hs
Domingo 29 de julio 11 hs
jueves, junio 28, 2007
¡España en marcha!
Fuimos, expusimos y vencimos. ¿Quién dijo que la producción editorial argentina no triunfa en el mundo?
Aritmética para principiantes:
Cantidad de ejemplares enviados: 102
Cantidad de ejemplares vendidos: 10
a) Costo flete por DHL: U$S 150 (x $3,11) = $466,50
b) Gastos "administrativos" varios: U$S 66 x ($3,11) = $205,26
c) Total gastos: a + b = $671,76
d) Ingresos por ventas: Eu 77,80 x ($4,24) = $329, 87
e) Ganancia neta: d - c = -$341,89
miércoles, junio 27, 2007
Primer capítulo
martes, junio 26, 2007
Habrá que ver
Dicen que...
Hace algunos años, los poetas dominaron Buenos Aires. De la mano de sus no siempre entretenidas lecturas en bares, imprimieron sus plaquetas y sus revistas, editaron sus libros y construyeron un fuerte tramado de pertenencias. Si fundaron cofradías, fueron menos herméticas y endogámicas de lo que sus detractores comprendieron.
Hoy, sobre esa proliferación de lírica abrasiva, todavía vigente, un grupo de narradores, nacidos con una precisión increíble después de 1970, se abre paso... (Continuará.)
lunes, junio 25, 2007
viernes, junio 22, 2007
Miente, que algo queda
El inefable Agustín Prats (nom de guerre de un conocido operador cultural que no revelaremos aquí) lee Opendoor y desinforma a sus visitantes sugiriendo un oscuro vínculo financiero entre esta casa editorial y los camorristi napolitanos.
jueves, junio 21, 2007
miércoles, junio 20, 2007
martes, junio 19, 2007
Primera antología entrópica (encuesta gráfica total)
lunes, junio 18, 2007
Nos invitan
Mañana, martes 19 de junio, a las 19:30, en la Casa de la Poesía de Buenos Aires (Honduras 3784), las chicas superpoderosas presentan su nuevo libro, "El cielo tácito", de Ana Lafferranderie. Promenten alimento, música y cocteles. Participan: Carolina Esses, Florencia Walfisch y Silvia Dabul.
viernes, junio 15, 2007
Tomen nota
Asociación Estación Pringles convoca al Premio "Indio Rico" de nouvelle.
Jurado: César Aira, Daniel Link, Alan Pauls.
La obra premiada será publicada por Entropía.
Las bases, acá.
miércoles, junio 13, 2007
Si todos fossem iguais a você
[vía Cidade devolvida.]
Tuesday, May 22, 2007
Evidentemente, como o cinema, a literatura argentina está muito à frente da nossa.
"Mi historia termina del otro lado de la isla, donde los naranjales se encuentran con el río Luján, donde los camalotes se enganchan en el recodo de la orilla. Ahí me recogió Roberta y me arrastó por el yuyal y el colchón de naranjas caídas, me cargó por la escalera de troncos hasta la casilla y me dejó en su catre, como si hubiera pescado un hombre."
Trecho de Antuca, de Raúl Castro.
martes, junio 12, 2007
Un mundo nuevo
[Eduardo Antín lee "Opendoor", vía La lectora promisoria]
En las primeras páginas la narradora se presenta como ex estudiante y empleada de una veterinaria. Nunca dirá su nombre, nunca aportará otro dato sobre su familia, su educación ni su pasado. Ni siquiera sabremos qué edad tiene aunque del contexto podemos suponer que anda por los treinta. Del autor tampoco nos dice mucho la solapa, sólo que nació en 1974, que esta es su primera novela, mientras que la foto, aun en estos tiempos confusos, es inequívocamente la de un hombre. Cuando la novela comienza, la protagonista vive con otra mujer, Aída, que al poco tiempo desaparece de manera misteriosa. Con el correr de los capítulos, terminará viviendo con un hombre de campo, como ella lo llama, un hombre que se llama Jaime igual que su caballo, en un pueblo perdido, casi fantasma, a menos de 100 km de Buenos Aires. La mujer se revela bisexual, pero ninguna de las variantes parece entusiasmarla. Al principio lo practica con desgano, pero luego conoce a Eloísa, “esa pendeja que apareció en el momento justo, esta pendeja bruta, hermosa, elemental”. La pasión que le irá despertando la adolescente pautará la evolución del personaje.
In toto, aquí.
lunes, junio 11, 2007
Perdimos de nuevo
El Consejo Directivo de la Cámara Argentina de Publicaciones, se dirige a usted, con el fin de agradecer su participación en el 19º concurso “Los Libros Mejor Impresos y Editados en la Argentina”, correspondiente al Año 2006.
Asimismo, deja constancia de la calidad de los ejemplares presentados al concurso y de la dedicada y exhaustiva tarea del Jurado, que tuvo a su cargo la difícil tarea de seleccionar entre tantas y tan meritorias obras.
Esperamos contar con su participación en próximas convocatorias y le aguardamos para brindar en la entrega de premios, a la que desde ya está invitado, el día jueves 14 de junio a las 19 horas en el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco, Suipacha 1422, ciudad de Buenos Aires. Se hace en coincidencia con el Día Nacional del Libro, instituido en 1924 por decreto del presidente Alvear y por sugerencia de la Biblioteca de Mujeres.
Como curiosidad, el decreto establece que los establecimientos educativos deberán dedicar este día a "conferencias, estudios analíticos e históricos y comentarios sobre los libros de mayor influencia en la humanidad y en la Patria, y a concursos de lecturas de libros selectos o de libros originales de estudiantes y profesores"
Reciba nuestro afectuoso saludo.
viernes, junio 08, 2007
Papeles encontrados
Fragmento de una entrevista a Manuel Puig (y parte de un posible apéndice a su "Teatro completo", magnífico y voluminoso título en preparación).
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[“Manuel Puig finaliza su primera obra teatral, titulada “Bajo un manto de estrellas”, por Francesc Arroyo, desde Barcelona, en El País, miércoles 23 de marzo de 1983; p. 27 (Suplemento La Cultura).]
Pregunta: Que escriba usted teatro tras siete novelas ¿está relacionado con el éxito de la adaptación teatral de su novela?
Respuesta: Nunca había pensado en escribir teatro, pero poco a poco fue abriéndose paso la idea. Cuando empecé a escribir novela y dejé el cine pensé que de ahí no me movería jamás, porque el tipo de trabajo que a mí me gustaba hacer con la novela era un intento de comprender una realidad muy compleja en la que estaba metido.
P.: El cambio de género, ¿repercute en un cambio de estilo?
R.: Sí. En novela siento la validez de un diálogo realista, que pretende ser una recreación del habla cotidiana de clases sociales reconocibles. Me interesaba llevar eso al teatro. Antes de pensar en escribir teatro había reflexionado mucho sobre la crisis del lenguaje actual. El realismo de un Arthur Miller en La muerte de un viajante, lo lleva a un diálogo realista que se presta al desarrollo del drama. Miller consigue una tragedia moderna y válida que se sigue reponiendo y siempre impresiona, pero se pensó en ese momento que aquello era un filón infinito, inagotable. Se pensaba que un autor de los quilates de él iba a producir una gran cantidad de obras de alto nivel. Otros intentos también revelaron lo mismo: que cierto tratamiento teatral realista limita íntimamente al autor. Yo había seguido esta crisis del realismo con asombro. Después está el caso de Tennessee Williams, donde la introducción de cierto elemento poético es más evidente, pretendiendo amalgamarlo en situaciones realistas. Williams no sé hasta qué punto está envejeciendo bien. Es decir que el teatro realista se me hace peligroso. Una vía poco rica en posibilidades. Y creo que la crisis actual del teatro tiene que ver con eso. Lo que ha impresionado después de esos logros realistas han sido obras como las de Ionesco, que son diametralmente opuestas. Yo veo el realismo mucho más adecuado al tratamiento novelístico. Cuando es posible un acercamiento analítico al tema, cuando se puede prescindir de la síntesis, hay una posibilidad de tratamiento realista rico. Veo una posibilidad de realismo expresivo. En cambio, no veo bien el maridaje de realismo con síntesis, por eso siento más, en cine o en teatro, un lenguaje alegórico, estilizado. El sueño nuestro de cada noche es un modelo de síntesis, en pocos segundos está contada toda una historia. Me parece que la fantasía, el sueño, se presta a la síntesis. (...)
jueves, junio 07, 2007
Fe de erratas
Lola Arias: del circuito off al mundo
[de "Clarín", por Laura Gentile]
A los 30 años, la directora, actriz y poeta cultiva el teatro experimental, con el que construye una carrera internacional.
Su nombre viene sonando con fuerza en el circuito del llamado teatro alternativo. A los 30 años, Lola Arias —directora de teatro, poeta y actriz— ya montó obras propias en Madrid, Londres, Nueva York y Varsovia.
(...)
Por estos días se puede ver en el Centro Cultural Rojas una trilogía formada por Striptease, Sueño con revólver y El amor es un francotirador. Trilogía que, en breve llevará a Austria, invitada al prestigioso festival Steiricher Herbst.
La entrevista completa, acá.
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Donde dice "Centro Cultural Rojas" debe leerse "Espacio Callejón".
Y donde dice "Striptease, Sueño con revólver y El amor es un francotirador" debe leerse "De próxima aparición por Entropía".
miércoles, junio 06, 2007
Pleamar
Maximiliano Tomas, de Perfil, entrevistó a Beatriz Sarlo:
(...) Buena parte de ese material está recopilado en su nuevo libro, Escritos sobre literatura argentina. Allí están reunidos los textos con los que pensó la literatura nacional entre 1981 y 2006. Porque, según ella misma explica en el prólogo, “nada de lo publicado antes de 1980 me parece aceptable”. Capítulo a capítulo aparecen los desvelos de Sarlo, los autores canónicos y sus fetiches: Borges, Arlt, Cortázar, Puig y, sobre todo, Juan José Saer. Más acá en el tiempo Chejfec, Gusmán, Pauls, Fogwill. Sobre la mesa hay un cenicero, un atado de cigarrillos, una boquilla negra y un solo libro: Opendoor, de Iosi Havilio. Los últimos dos artículos de Escritos sobre... no son precisamente benevolentes con la nueva producción literaria local. Allí destroza la segunda novela de Alejandro López, keres coger?=guan tu fak (“Si Puig era el pop, López es la televisión de estos años: programas donde todos son más estúpidos de lo necesario”), y no es mucho más amable con Washington Cucurto (“La gran invención de Cucurto es la del narrador sumergido, es decir, indistinguible de sus personajes, incluso porque declina el poder de organizar visiblemente la ilación del relato”). Pero Sarlo se muestra entusiasta con la novela de Havilio. ¿Las razones? Sarlo dice que, sobre todo, porque no se lo esperaba: “Esta novela es algo que me sorprendió. No obedece a ningún sistema de lectura, parece salida de la nada”.
Completo, acá.
martes, junio 05, 2007
Wonderland
Nuestros libros han viajado hacia la feria de Madrid, en alegre embalaje de editoriales independientes, custodiados por el gallardo poeta-editor rosarino Francisco Garamona.
jueves, mayo 31, 2007
martes, mayo 29, 2007
lunes, mayo 28, 2007
Tres de tres
Dice Patricia Kolesnicov que dice Beatriz Sarlo: (...) "Ahí está lo que va a ser la literatura en los próximos 10 años. Novelas que son el registro de la cotidianeidad. O novelas que están muy sensibilizadas hacia las formas textuales de las nuevas tecnologías, como el chat". La enumeración de jóvenes es larga. Sarlo habla de Romina Paula (1979), autora de ¿Vos me querés a mí?. De Gonzalo Castro (1972), autor de Hidrografía doméstica. Y de Iosi Havilio (1974), autor de Opendoor.
La entrevista completa, por acá.
jueves, mayo 24, 2007
jueves, mayo 17, 2007
miércoles, mayo 16, 2007
Estamos trabajando para usted
martes, mayo 15, 2007
Al combate corred, bayameses
Estimados editores,
Durante la última Feria del Libro de Buenos Aires, la gente del Comité Organizador de la Feria Internacional del Libro de La Habana nos hizo llegar las normas de participación para la próxima edición de esta actividad, en febrero de 2008.
Si bien la Subsecretaría de Industrias Culturales no estará presente en esta oportunidad, ponemos a su disposición esta información para que cada uno de ustedes evalúe las posibilidades de participar.
Como siempre, quedamos en contacto.
Un saludo cordial.
¿Vamos?
lunes, mayo 14, 2007
Havilio en Eñe
Reseña de "Opendoor" en la edición de este sábado del cultural de Clarín. (Y cliqueen en la imagen para leer, porque el Departamento de Tipistas sigue de huelga.)
viernes, mayo 11, 2007
Estamos trabajando para usted
jueves, mayo 10, 2007
Paint it black
Con la nueva Heidelberg betatest de nuestros imprenteros de Avellaneda (64 colores simultáneos, ciclotrones sincronizados de doce megaelectrovoltios y un revolucionario sistema de alimentación ozono-friendly en base a teluro empobrecido), logramos ayer, para la tapa del inminente "Mockba", de Diego Muzzio, un negro punzante más oscuro que el desengaño. Vayan reservando sus ejemplares.

miércoles, mayo 09, 2007
Colourful little mirrors
Queridos editores:
Se han abierto las líneas de subsidios de la Subsecretaría de Industrias Culturales. Para más información, pueden consultar la página del Centro Metropolitano de Diseño (http://www.cmd.gov.ar/home/) y, en unos días, la página de Opción Libros (www.opcionlibros.gov.ar). El llamado para Editoriales es del 3 de mayo hasta el 29 de junio. Cualquier consulta, no duden en contactarnos.
Saludos cordiales.
martes, mayo 08, 2007
Havilio en las rocas
Opendoor por Guido Herzovich, para Los Inrockuptibles de Mayo
[clickear y leer, pues los linotipistas están entumecidos]
lunes, mayo 07, 2007
Sinergy Wave
Dicen nuestros amigos de la Boutique del Libro:
¡Atención, lectores! Nuevos sellos editoriales independientes
Luego de algunos años de desconcierto editorial, surgen en la Argentina nuevos sellos independientes que se caracterizan por la calidad de su catálogo: Santiago Arcos (2002), Interzona (2003), Entropía (2005), Mansalva (2006).
Sus políticas de edición cifran el descubrimiento de nuevos autores (publican en su catálogo trabajos inéditos de jovencísimos autores nacionales), la reedición de clásicos agotados de la literatura argentina contemporánea (finalmente, textos como Los Ochoa, Los Pichiciegos y Literatura argentina y política en las librerías) y la formación de lectores (cuyas expectativas no coinciden con las del mercado latinoamericano diseñado desde España por los grandes grupos editoriales).
Aquí, algunos de nuestros títulos preferidos.
AUN SOLTERA - UMPI, DANI
AVENTURAS DE UN NOVELISTA ATONAL - LAISECA, ALBERTO
AVENTURAS DEL SEÑOR MAIZ, LAS - CUCURTO, WASHINGTON
HIDROGRAFIA DOMESTICA - CASTRO, GONZALO
LEMMINGS Y LOS OTROS, LOS - CASAS, FABIAN
LITERATURA Y OTROS CUENTOS - REJTMAN, MARTIN
MENDIGO CHUPAPIJAS, EL - PEREZ, PABLO
PEQUEÑO MONJE BUDISTA, EL - AIRA, CESAR
PICHICIEGOS, LOS - FOGWILL, R.E.
SEMANA - MARTINEZ DANIELL, SEBASTIAN
viernes, mayo 04, 2007
Charlas de quincho

Romina Paula tiene 27 años. Agustina Muñoz, apenas 21. La primera acaba de estrenar Algo de ruido hace, su segundo trabajo como dramaturga y directora. La segunda estrenó casi al mismo tiempo Las mujeres entre los hielos, su primer montaje como directora y dramaturga. Los dos trabajos son verdaderamente inquietantes, cuidados hasta el mínimo detalle y de un humor que les da aire.
¿Qué encontraron en el teatro?
Agustina: Un modo de expresión muy vivo y vital que no encuentro en otro lado. Eso de que algo ocurre en ese momento, ese puro presente que uno ha pensado largo tiempo pero que ahí, en escena, es absolutamente vital. Eso encontré.
Romina: Para mí el teatro es lo más parecido a jugar. A la vez, es un juego colectivo y eso es como increíble. Si solamente escribiera, me volvería loca.
¿Cuándo descubrieron como espectadoras que en el teatro podía haber algo bueno?
Agustina: No sé bien cómo pasan esas cosas. No soy como ese niño que en algún momento pide estudiar danza o piano porque algo "lo llama".
Romina: En mi caso, cuando de joven descubrí la convención del silencio en el público me pareció increíble.
Agustina: Eso es poderosísimo.
Romina: Me acuerdo también de emocionarme mucho con el aplauso, eso es muy fuerte. Porque cuando al espectador de teatro le gusta algo, es muy generoso. Eso es otro rito impresionante. Y más que el momento del aplauso, que es cuando te baja la energía, el tema es cuando hablás por primera vez y se produce ese silencio denso... En ese momento es como que estás manejando el tiempo de toda esa gente, tenés como a todos en tus manos. Uyyyy, eso es repoderoso. Da vértigo.
El texto completo ["Jóvenes que soñaron teatro", de Alejandro Cruz], acá.
jueves, mayo 03, 2007
No retornable
Otra reseña de "Los estantes vacíos", de Ignacio Molina.
por Sol Echevarría [para "No retornable"]
Los estantes vacíos es un libro compuesto por quince relatos que funcionan como quince piezas de un rompecabezas. Si bien la tapa anticipa que es una compilación de cuentos, lo cierto es que existe una marcada continuidad entre ellos. El cruce de personajes, de historias y de lugares es tal que hasta podría pensarse que se trata de una novela. Cada cuento está compuesto por diferentes fragmentos y, a la vez, cada cuento es un fragmento del libro, como si todo fuera una unidad funcional. Una unidad, por supuesto, despedazada e incompleta, que se puede leer de atrás para adelante o saltando en forma desordenada.
Todo el texto, acá.
miércoles, mayo 02, 2007
El amor es un francotirador
Concurran, masivamente, a ver la triología de Lola Arias, inminente autora de esta casa editorial.





















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